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domingo, 15 de febrero de 2015

La multiactividad pasa a responsabilidad en estos momentos para el Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



Una pequeña reseña para darles mucho ánimo:

Desde hace unos meses nuestros queridos Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) han realizado multitud de actividad para acondicionar sus nidos, sin descuidar el fortalecimiento de sus lazos amorosos y unión parental. Culminando en la puesta de sus huevos y empezar este periodo actual, la larga etapa de la incubación. Sí todo va bien, en menos de dos meses tendremos los pollos viendo nuestros valles desde donde se asientan sus nidos y, ojalá, a principios de verano veamos volar muchos de ellos…


Pues sí, estos meses han sido esmerados leñadores, recogiendo palos secos y expertos esquiladores, arrancando de los matojos la escasa lana que dejan los rebaños de ovejas para hacer confortables y cálidos sus nidos.


Este periodo, como hemos dicho, también son importantes para “enamorarse” como si fuera la primera vez, aunque lleven muchos años juntos. Sus vuelos paralelos y acróbatas piruetas  son dignos de ver y emociona a cualquiera.


Estos increíbles vuelos nupciales, unido al acopio de material a los nidos, culminan en impresionantes cópulas y en la protección de sus zonas de cría ante cualquier intruso. En vuelos intimidatorios y con golpes de sus patas echarán de la zona a los posibles adversarios.

Sin duda son unos heroicos animales que realizan sus ciclos reproductores en los meses más crudos del invierno


En 20 años las unidades reproductoras de los Quebrantahuesos se ha multiplicado por dos.  Es cierto qué, el control que actualmente se realiza, no se llevaba antes y es más que posible que la cifra de antaño no sea todo lo real que uno pueda pensar.

De todos modos, lo datos productivos, publicados en estos días en varias publicaciones y artículos, hacen referencia exclusivamente a las unidades controladas, por lo que lo datos son bastante elocuentes y reales.

Este incremento de unidades reproductoras no ha ido acompañado de un incremento de pollos volanderos, sino que las cifras actuales son parecidas a las de hace 20 años con la mitad de unidades. Siendo el resultado una inquietante horquilla entre 17 y 25 pollos volanderos.



Es posible que las nuevas “incorporaciones” a estos avatares de la reproducción sean ejemplares “verdes” y les cueste madurar para hacerse expertos, siendo, como hemos dicho antes, en un periodo invernal muy duros para cualquiera. Donde cualquier falta de adecuados relevos en la incubación o la falta de alimentación pueda influir negativamente.

Otro dato negativo es la falta de lugares apropiados para asentar sus nidos. Las usurpaciones de otras especies, buitres principalmente, los han ido sustituido por otros con menos garantías térmicas, así como el “encontrar” emplazamientos nuevos a las nuevas parejas.

Sea como sea, los datos no son tan halagüeños como se piensa y ante todo son todavía preocupantes para la mayoría, en los que me incluyo.

Contra más tranquilidad y menos interferencias en su día a día más garantía habrá para su "familia"


¡¡¡ MUCHA SUERTE PARA TODOS ELLOS…. Y DÉMOSLES  MUCHA TRANQUILIDAD POR PARTE DE TODOS !!!

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