Seguidores

sábado, 20 de octubre de 2012

Un alimoche en mis manos (Neophron percnopterus)…. Capitulo 3

El 2º capitulo terminaba “Llegué al Centro, teniendo la suerte que un grupo de visitantes estaba a punto de iniciar una de las rutas guiadas por un monitor….”
 
El grupo de visitantes que esperaban en el Centro de Interpretación de los Galachos de Juslibol la visita guiada por este emblemático lugar quedaron perplejos ante mi llegada cargado con el debilitado alimoche.
Llenos de incredulidad, asombro y sobre todo plagados de curiosidad no paraban de preguntar por su estado, de qué animal se trataba y el motivo de su estado. No faltaron fotos para inmortalizar dicha experiencia.
El guía del Centro preguntó sobre los datos más concretos del descubrimiento, del trayecto y de sus impresiones técnicas de su estado. Mientras hablamos buscaba de manera rápida una caja lo sufrientemente grande para salvaguardarlo. La caja encontrada no le proporcionaba mucho espacio libre, aunque quedó agazapado y quieto una vez colocado en su interior. Los agujeros que a la caja se le realizaron intuían que no tendría problemas respiratorios en esta momentánea cárcel.
La llamada a la Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza garantizó que vendrían en breves a recogerlo para trasladarlo al “Hospital”.
La visita guiada no se cortó, así que el alimoche quedo consignado en el interior del Centro, la puerta cerrada y sin nadie en el interior.
El grupo de visitantes se alejó. El “ciudadano” que recogió a la voleta se quedó lavándose en una de las fuentes, intentando quitarse el fuerte hedor que en el pecho y brazo le dejó el bicho. Su olor penetrante, junto a su triste mirada, será una de las cosas que siempre me acompañarán.
En escasa media hora vinieron a recogerlo. Una agente de la Unidad Verde llegó de forma polvorosa por la pista de acceso, entró en la Centro y al poquito rato salió con la caja en la mano y lo depositó en el interior del vehículo.
 
Hable con la agente y me tomó los datos por si había que cumplimentar posteriormente algún dato que con las prisas podían pasarse. Su impresión delataba preocupación “ejemplar adulto, seguramente en proceso reproductor y su visual estado vaticinaba la ingestión de algún tóxico” Antes de partir me comentó que ya estaban esperándolo en el CRFS de la Alfranca para tratarlo de urgencias.
Partió con la esperanza como bandera y con mi run run de que pasaría con la nidada en caso de que se alargara su mejoría.
Es triste ver escrita su esquela en el Heraldo de Aragón, cuando en tus brazos lo has llevado y en sus ojos le has visto reflejo de la confianza que me dispensó.
Unido a la triste noticia de su muerte se redacta la actuación que desencaminó lo acontecido, con el rescate de los dos huevos fértiles del nido donde incubaban esta unidad reproductora.
Noticia publica en el Heraldo de Aragón en la versión digital:


Agentes de la Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza recibieron, el pasado sábado, un ejemplar de alimoche (Neophron pernocterus) que había sido recogido al pie del escarpe entre Zaragoza y Alfocea por un ciudadano. El animal estaba vivo, aunque en estado crítico, por lo que se reclamó la intervención urgente del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca. Al llegar al centro, el ejemplar murió, según un análisis inicial y la sintomatología, por ingerir algún alimento tóxico.

Al comprobar tras el fallecimiento que era un ejemplar adulto y que estaría incubando se puso en marcha un protocolo de intervención para restacar los pollos o huevos del nido, ya que los expertos consideraron que en este caso y especie uno solo de los adultos no podría sacar adelante la puesta.

En la operación de rescate intervino una dotación de dos bomberos municipales de Zaragoza, especializados en escalada y coordinados y apoyados por un Agente de Protección de la Naturaleza de Aragón, y agentes forestales de la Unidad Verde. Una técnico del Centro de Recuperación estaba en el lugar con una incubadora portátil para hacerse cargo de forma inmediata de los dos huevos fértiles.

El alimoche es un pequeño buitre de colores muy característico y de fácil identificación por su color blanco y pico amarillo. Esta especie tiene escasa presencia nidificante en el municipio de Zaragoza. Se alimenta de carroñas y restos de origen ganadero. Encuentra su protección en el Catalogo de Especies Amenazadas de Aragón en la categoría de vulnerable.
Esta pequeña historia del alimoche’s no termina aquí y continúa…..