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jueves, 10 de mayo de 2012

Un "culebrón" La Víbora áspid (Vipera aspi)




Entre los “culebrones” que tenemos en nuestro valle cabe destacar a la víbora áspid, sin duda la que peor fama tiene y la que se considera más peligrosa.
Cierto es, que su hocico cuadrado semi-levantado , mirada maliciosa,  su pupila vertical y su “cejas” abultadas le dan un carácter tenebroso. Es innegable que su mordedura, con esos dientes incisivos, puede dar algún que otro problema de salud y sin duda habría que pasar por algún centro sanitario. El grado de veneno que puede inyectarnos también dependerá de la edad del individuo, así como si se ha alimentado recientemente, en ambos casos el peligro sería mucho menor. A pesar de lo “peligro” de la especie hace años que no se nombra una posible muerte por mordedura de víbora.
También es bien seguro que si nos tropezamos con ella, y la dejamos tranquila, ella huirá  tranquilamente dejándonos tranquilo. Cuando se siente acorralada, se coloca en posición de “guardia”, enroscada en forma de muelle de resorte, siseando con su lengua viperina. Aún así nunca ataca, salvo que nos acerquemos demasiado o las vayamos a pisar en un descuido. Siempre emprenderán antes una salida airosa que enfrentarse a su enemigo.
Las hembras son más claras que los machos. Se pueden encontrar tanto en terrenos pedregosos, bosques húmedos o prados de montaña. La que hoy presentamos estaba en un bosquete bastante húmedo, por las lluvias caidas en los días anteriores, muy resguardado, bastante tupido de vegetación y algún clarito donde le llegaba tímidos rayos de sol, lugar éste, donde se estaba calentando esta preciosidad.
Pueden encontrarse tanto de día como de noche, su pupila delata claramente sus hábitos nocturnos.  Se alimenta de roedores, musarañas, pájaros y algunos reptiles.
Son animales que contribuyen al equilibrio ecológico. Su predilección por los ratoncitos, por ejemplo, hace que su población se mantenga estable.
Terminamos la entrada con esta pequeña cita de campo realizada hace ahora 20 años y al ser la primera con la que pude “disfrutar” en su hábitat natural le tengo especial cariño. Muchas veces la “re-miro” por considerarla una útil “ficha” de consulta.