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martes, 25 de enero de 2011

Diminuto pero venerado: El Chochín (Troglodytes troglodytes)

Este minúsculo pajarillo se afana para hacernos pensar que está algo “loco”, no para de mover su diminuto cuerpo barrado y su empinada cola. Su observación no pasa de unos segundos y entra y sale de la maleza a una velocidad endiablada. Sus saltos, andares y revoloteos a escasos centímetros del suelo nos hacen incluso pensar que estamos cerca de un ratoncillo.
Además de su color herrumbroso, con alas barradas, destaca su fino pico que delata su alimentación a base de insectos y arañas que caza entre la vegetación baja, la hojalastra y la hierba. También le delata su ceja clara sobre el ojo. Su actitud “atlética” y su costumbre de desplazamiento “nervioso” le hace poseer unas patas y “pies” fuertes. Su pequeño tamaño no nos da pie a imaginar que su canto sea tan llamativo como es en realidad; posee un canto fuerte, muy rápido con llamativos trinos en ocasiones.
En estos días los podemos observar con más facilidad debido a la posible llegada de ejemplares europeos, o los semi-desplazamientos que realizan desde las cotas más altas de nuestra comunidad. Hay que decir qué, a pesar de su tamaño, es capaz de realizar la cría hasta latitudes cercanas a los 1.600 metros, lo que claramente va en su contra al llegar las heladas y las nieves. Razón por la que se desplazan ligeramente tierras más bajas. Es una de las especies que más bajas poblacionales crea el clima.
Dentro de las leyendas populares, es una especie llena de buenos propósitos, incluso llega a ser venerada en algunos lugares. Siempre se ha dicho que “sus nidos no los podemos tocar porque nos caerá mil maldiciones en los próximos días”, y mucho menos sus crías “nos caerían desgracia tras desgracia durante cinco años”… así que mejor dejarlos tranquilos, no?. En algunas culturas corre el siguiente cuento popular “en un debate sobre quién era el rey entre todos los animales se tomó la decisión que fuera el que volara más alto. Así pues, se decidió hacer la prueba para coronar al verdadero rey, donde la poderosa águila pensó que le sería muy fácil ganarla. En un descuido de la gran rapaz, el pequeño chochín trepo sobre su espalda y quedo resguardado entre los plumones. El águila emprendió el vuelo ascendente y cada vuelta que daba ascendía un poco más y más y más… hasta que llegó un punto que su cuerpo dijo basta y pensó con toda lógica que nadie había volado tan alto como él… pero en ese instante asomó el chochín entre sus plumas y dio un saltito desde su espalda, llegando un poquito más alto de lo que el águila llegó y así fue como fue coronado el pequeño rey… “Con astucia y modestia se puede llegar donde se quiera”.
También hay otro mito que dice “se quedó tan pequeño al darle la vuelta a sus huevos el día de jueves santo, día en que las gentes de los campos no pueden trabajar” Aunque para MITO y pequeño este... Mito (Aegithalos caudatus) todo un acróbata:
La alerta de un Milano real (Milvuls milvus): Hay habladurías, incluso pudiera decirse leyenda, que es una rapaz miedosa y que si se consigue acercarse sin ser visto a una distancia corta, llega a quedarse parado, agachado y petrificado, incluso hasta el punto de poderlo atrapar con las manos sin esfuerzo" no he tenido la suerte de comprobarlo, pero si que es una de las rapaces que más alerta están, siendo muy desconfiadas, a pesar de vivir en las cercanías de las poblaciones urbanas, y dudo mucho que alguién pueda ni tan siquiera "intentar" realizar la prueba sin ser descubierto por los avispados milanos.

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