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miércoles, 29 de septiembre de 2010

Se nos va septiembre… Se nos van las "culiblancas"

Ya hace unos días que nos estábamos dando cuenta que el mes tocaba a su fin, las especies limícolas de paso ya empezaban a disminuir y se empezaban a llenar las zonas húmeda de invernantes. Durante este mes hemos tenido un numeroso transito de aves de pequeño tamaño gracias a sus pasos migratorios y de forma escalonada nos han llegado los primeros zorzales.
¿Qué nos espera octubre?
Bueno… Al igual que pasa con el cambio de color de nuestra masa forestal también se produce un cambio importante en nuestras aves. Es el mes donde desaparecen las aves estivales y nos llegan las invernantes. Dentro de las invernantes destacan los zorzales, que nos llegan en grandes bandos aprovechando los vientos favorables del Este. El cárabo vuelve con su dolorido canto, oyéndose su ulular desde gran distancia. Los fringílidos toman los campos de cultivo, aprovechando los mínimos resquicios que han dejado los agricultores. Se empiezan a formar grandes bandos de pinzones, jilgueros, escribanos, verdecillos, verderones y pardillos. Se resguardan en los humedales todas las aves acuáticas invernantes. Los abedules empiezan a ser visitados por los luganos y pardillos.
Una de las especies que se nos va es esta preciosa “culiblanca”.
La Collalba rubia (Oenanthe hispanica) en un ave muy especial para nosotros ya que parece que todos los años hace un esfuerzo para saludarnos, no en vano es el Pirineo el límite migratorio en dirección norteña. Desde este límite parece que traza una línea imaginaria hacia el Este para no sobrepasarla, así sólo llega al sur de Francia, Sur de Italia y los Balcanes. Se puede considerar “rara” cualquier observación más alejada de esta supuesta línea. En estas fechas emprende viaje de regreso a sus territorios de invernada, situado en el área subsahariana.
Esta blanca collalba se alimenta de saltamontes, grillos, mariposas, escarabajos, moscas, hormigas, orugas… Siempre está observando el contorno desde su atalaya en busca de su alimento, una vez oteado se lanzará en un gracioso vuelo sobre él para volver a posarse nuevamente sobre su ramita o zona elevada. Cuando no hay posibilidad de encontrar un lugar apropiado para posarse se irá desplazando a saltitos sobre el suelo en busca de su alimento.
Esta costumbre de otear desde una percha es muy característica de esta especie, por lo que será de gran ayuda para diferenciarla de la collalba gris (foto)
Prefiere los terrenos abiertos, áridos, arenosos o pedregosos.
Tendremos que esperar hasta el mes de mayo para observarla nuevamente por el pirineo. Más asiduo por el pirineo occidental. A pesar de ser una población escasa por nuestro pirineo se puede considerar un ave común en el resto de Aragón. Aunque se podría señalar los 1.000-1.200 metros como su altitud máxima, hay alguna cita a los 2.000 metros, pero estas siempre han sido en fechas migratorias.
En recuerdo de Justo…
Con mucha tristeza, me llegó la noticia que hace unas fechas nos dejó el Sr. Justo. Entre los miles de recuerdos rescato sus famosas torretas, en las que decenas de pájaros se sirven para descansar, otear su alimento y protegerse. Siempre tuvo tiempo para hablar de las aves que veía mientras pastoreaba con su morral, sus abarcas y su recto palo de avellanera. Me gustaba escuchar cómo las fue construyendo de chaval y como las ha ido perfeccionando con el tiempo para el bien de las aves. Su principal función era la de tener un sitio donde los pajarillos pudieran resguardar cuando eran perseguidos por una rapaz, ya que en esta zona de campos, ahora yermos, no hay tan apenas masa forestal. Tres torretas para el recuerdo, tres fabulosos regalos.
Echaré en falta nuestras charlar sentados encima de una losa, refugiados del viento, mientras el ganado comía tranquilamente cuidado por el perro. Pero sobre todo echaré de menos su persona.
Un toque de color... sobre un fondo negro



Foto-denuncia:



Ave-adivianza: ¿Que pato mareado es este?

jueves, 23 de septiembre de 2010

El punki, el señorito y el bocazas

Lo más característico de la Cogujada común (Galerida cristata) es su cresta cónica visible durante todo el año. Su coloración es de tonalidades terroso uniforme con partes inferiores de color pálido sucio. Esta coloración puede variar de unas zonas a otras, al adquirir la pigmentación de las plumas un colorido acorde al entorno donde vive. En ocasiones su aspecto físico también parecen diferentes, pero en realidad es su comportamiento corporal el que les hace parecer más rechonchos o más atléticos. Así cuando las temperaturas son bajas suele erizar sus plumas y parecer "regordetes", pero en sí lo que hacen es crear una capa aislante. Por esos en los días más calurosos, o los ejemplares de regiones cálidas, parecen más delgados.
Es frecuente ver a las cogujadas en lo alto de un arbusto o árboles bajos, aunque tampoco le desagrada el suelo, pero al entremezclase con el colorido del entorno pasa más desapercibida.
Al contrario de las otras alondras, no cantan cuando remontan el vuelo, ni tan siquiera cuando se exhiben en la época reproductora. Sólo “canturrean” cuando han alcanzado una altura considerable (entre 40 y 60 metros). Sus vuelos bajos son ondulados y su principal movimiento de las alas consiste en no sobrepasar la horizontalidad y bajarlas hacia abajo, en movimientos rítmicos y pesados, parecidos en ocasiones al de una mariposa. En vuelo sus alas se delatan anchas. Tanto en el ascenso como el descenso es silencioso, sólo cantando en el suelo o posado o, como hemos dicho, a una considerable altura.
Ave de campos abiertos, prefiriendo terrenos más secos que las alondras, también en suelos pedregosos, tierras de labor, campos yermos o cantos de las carreteras. se alimenta de insectos, semillas y brotes.
El Chorlitejo chico (Charadrius dubius) es otro visitante estival en nuestra comunidad. Pasa el invierno en tierras africanas. En los últimos años la población nidificante ha ido en aumento y ya no es extraño ver nidadas en las graveras de los ríos o de las lagunas interiores, aunque la gran mayoría continúa siendo una especie sobretodo de paso.
Es una especie en clara expansión y eso a pesar de sufrir un considerable número de bajas cada año a consecuencia del ataque de sus depredadores, de la acción del hombre o de las repentinas crecidas de los caudales de las zonas fluviales que hacen anegar las zonas de cría. Parece ser que su facilidad para realizar segundas nidadas hace compensar estas pérdidas.
Sus crías son “nidífugas”, es decir, que son capaces de abandonar el nido y corretear al poco tiempo de nacer. Su única arma de defensa es la del camuflaje, se tumban sobre el suelo pedregoso y permanecen inmóviles, su colorido idéntico con el medio hace el resto. En una entrada anterior ya se nombró esta faceta, al igual que el comportamiento protector del adulto, el cual correrá bullicioso en dirección contraria al lugar donde se encuentre sus crías. Sus movimientos “amorfos” le darán un aspecto de “presa fácil” al parecer que va herido y así fijar la mirada del intruso en él. Una vez que estima que está lo suficientemente lejano levantará el vuelo de forma veloz.
Se alimenta de una variedad de invertebrados que captura en el agua. Practica el llamado “chapoteo con el pie” consistente en correr rápidamente y detenerse, luego atrae a su presa a la superficie mediante un rápido chapoteo de la arena húmeda con un solo pie.
A escasos metros de esta “chifleta” nadaba, digo, malnadaba por el Ebro este agonizante Siluro, su aspecto nos dice bien a las claras que estaba ya en las últimas.
Estos grandes peces ya han tomado el mando de la naturaleza fluvial del Ebro a la altura de Zaragoza. Según parece ya han pasado Tudela. Se piensa que los primeros ejemplares llegaron a Aragón a mediados de los 70 traídos por pescadores alemanes. Ahora ya no es raro verlos más allá de los grandes embalses como el de Mequinenza. Los ejemplares observados en el Ebro son de momento de tamaño medio. La construcción de los azudes para elevar el nivel del agua con motivo de la Expo ha supuesto un factor añadido en el acondicionamiento de su hábitat. Esto unido a las características de las aguas medianamente turbias lo hacen hoy por hoy ideal.
El Siluro es una especie que puede llegar en condiciones óptimas a los 3 metros de largo. Posee una gran cabeza con largos bigotes: Dos largas barbas en el labio superior y dos pares en la mandíbula inferior. Sus ojos son diminutos. Pueden llegar a vivir 30 años.
Principalmente nocturno, su dieta consta de cangrejos, peces, anfibios y aves acuáticas. Es una especie voraz, alimentándose de todo lo que le cabe en su gran boca. Puede verse en la foto que carece de dientes visibles, por eso solo captura las presas que se las puede tragar enteras. Los “dientes” los tiene en su garganta los cuales le facilitan el “masticado” y triturado de la presa. Su envergadura, tamaño y agilidad le permiten impulsarse fuera del agua para atrapar a las aves o animales de las orillas. Hace un año salió publicada la noticia de que se estaban viendo “zamparse” las palomas que bajaban a beber al cauce del río (enfrente del Pilar).
Esta especie limpiadora de fondos hará sin duda disminuir nuestras especies autóctonas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Hace 300 entradas que el blog levantó el vuelo

Hoy este pequeño blog cumple 300 pequeñas locuras. Como todo en la vida, esta especie de “panfleto” ha ido variando en el día a día, aunque sin dejar de lado los ideales con el que se creo: Abrir una pequeña ventana a la Naturaleza aragonesa y compartir esa experiencia con la familia y amigos de una manera alegre, sin mucho tecnicismo, aunque en ocasiones es imposible obviarlos, lo más didáctico posible y a ser posible intentando no ser el “tostón” de cada día.
El primer día, y ahora y siempre, me hubiera gustado alzarme al vuelo como este precioso Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que sin esfuerzo eleva la vista al cielo antes de extender sus poderosas alas, y de un salto tener el espacio suficiente para evitar rozar con el suelo en su primer aleteo.
Los Buitres leonados (Gyps fulvus) son algo más torpes, debido a sus patas más cortas y su larga envergadura de alas. Por tal motivo huyen del suelo, salvo para alimentarse, realizando todas las funciones motrices que pueden en lugares elevados para así facilitar el posterior despegue. La foto es un claro ejemplo, se deja caer casi al vacio antes de empezar a aletear. Cuando el vuelo se inicia desde el suelo, los aleteos y fuerza de impulso a modo de correteos es en muchos casos desalentador. Siempre que la orografía lo permite, prefiere andar ladera arriba para iniciar el vuelo desde lugar elevado.








Las otras rapaces tienen menos problemas de arranque, así el Milano real (Milvus milvus) le vale un poderoso salto para iniciar el vuelo, aunque esté en terreno totalmente llano como el de la foto. Cuando lo hace desde una atalaya, le vale con ladearse hacia un lado o simplemente impulsarse sobre su posadero para volar sin peligro.
El Busardo ratonero (Buteo buteo) suele realizar gran parte de su vida esperando sus presas desde una atalaya o simplemente descansando, por tal motivo intenta gastar la menor energía posible; él simplemente se balanceará hacía adelante y de un mini-impulso hará separarse lo “justo” antes de que el primer aleteo pueda tropezar con su posadero.
La aves zancudas, como la cigüeña (Ciconia ciconia), no tienen el problema de que sus alas tropiecen con el suelo, sus largas patas se lo impiden, también les sirven de perfecto “muelle” para saltar sobre el suelo e iniciar rápidamente el vuelo. Cuando están en un punto alto, como en la foto, tampoco tienen la menor inquietud.
Las aves del tamaño del cuervo (corvus corax) o de la tórtola (Streptopelia decaocto) se valen simplemente de sus poderosas patas para impulsarse como un resorte del suelo y separarse de forma rápida y veloz. Sus ágiles alas harán el resto Necesario por otra parte para huir de sus presas.


Lo mismo ocurre con las aves de tamaño pequeño, como esta Cogujada común (Galerida cristata).
Desde Zaragoza también se ve el cielo precioso…


domingo, 19 de septiembre de 2010

Entrada 299: algunos apuntes de la paloma torcaz y de la mosca avispa (Gracias Jarnica)

Paloma torcaz (Columba palumbus)
La paloma cría en prácticamente toda Europa, aunque descarta las regiones más norteñas. En Aragón poseemos una buena población que permanece con nosotros todo el año, éstas prefieren los terrenos de media montaña y zonas bajas, para así poder visitar los campos de cultivo que son su principal fuente de alimentación. Se ha fijado los 1.400 metros como la cota más alta de nidificación.
Las poblaciones europeas pasan el invierno en nuestra península, especialmente en las zonas sureñas, llegando en estos casos a poblaciones por encima de los 7.000.000 de ejemplares. Las torcaces llegan a España por los Pirineos, sobre todo por la parte occidental. Las aves que pasan por nuestra zona y deciden, una vez traspasado la barrera de los Pirineos, el “no volar más” se concentran principalmente en la franja de Berdún a Sabiñanigo.
Este paso invernal se produce en los meses de octubre-noviembre, aunque siempre que las condiciones atmosféricas sean las correctas: días soleados y sin rachas fuertes de aire, prefiriendo los vientos suaves de dirección sur. Con estas preferencias nos aventuramos a pesar que las mejores horas son las del mediodía. El viaje de regreso suele coincidir con el mes de abril.
Muy gregaria, se desplaza en grandes grupos. Suele descansar en zonas de encinares, quejicos y robes, lugares que además de protección se pueden alimentar de bellotas (su principal fuente en el invierno). Para completar su dieta se alimenta de brotes, bayas, hojas y frutas.
Muy ruidosa por su canto y por su característico vuelo. Cuando algo les sobresalta delatan su posición, por el estruendo ruido que produce sus alas al chocar contra el ramaje. El despegue siempre es muy similar, el primer impulso le sirve para balancearse de un lado para el otro y empezar a coger la posición y dirección correcta, una vez tomada, sus poderosos aleteos le harán alejarse en un veloz batir de alas.
En vuelo la distinguiremos de las otras palomas por sus destacadas manchas alares blancas y la franja terminal de la cola de color oscuro. En las observaciones cercanas también sobresalta la mancha blanca del cuello.
En el medio natural es súper-desconfiada, llegando en muchos acasos a abandonar sus blancos huevos cuando algo le ha inquietado. Ya empieza a ser común la observación de un nutrido grupo de torcaces realizar sus ciclos reproductores en los parques y jardines de nuestros centros urbanos. Costumbre que ha adquirido en nuestro país en estos últimos años, cuando no era extraño en otros países europeos. En las urbanizaciones son más confiadas y dóciles.
“cuando a la paloma veas en el agua, coge las botas y el paraguas”

Gracias “Jarnica”, como bien decía María, uno de los insectos de la camparula era un Episyrphus balteatus también llamado mosca avispa o mosca cernidora.
El nombre de “mosca avispa” no cabe duda que es por su colorido y semejanza con las avispas y el de “cernidora” por su peculiar patrón de vuelo. Poseen un control de vuelo muy perfeccionado, tanto para poderse “cernir” en el aire, como si de un cernícalo vulgar se tratase, como por poder desplazarse en cualquier dirección sin tener la necesidad de girar su cuerpo.
Es un insecto muy común en Aragón, con una distribución muy amplia, estando en un nutrido grupo de hábitats diferentes, incluidos los parques y jardines. Tal es su predilección por las flores, que también es llamado como la “mosca de las flores”.
A pesar de su tenido disfraz es un insecto inofensivo.

Y… pasito a pasito, como este precioso galápago autóctono aragonés, la próxima entrada será la número 300 de este modesto blog… Aún se recuerda la sensación de nervios que durante el primer despegue se empezó a volar… ya quedan menos para las 500 (el tope de capacidad que permite el blog).

jueves, 16 de septiembre de 2010

El Búho ¿por qué tengo yo este careto?

La naturaleza es sabia, por eso ha dotado a todas las especies de unos convenientes “utensilios” para desarrollar la mayoría de sus principales funciones vitales. Los búhos no podían ser menos y así podemos observar algunos llamativos detalles.
Posee unos grandes ojos orientados al frente, lo que les permite tener una visión binocular, un aspecto súper importante para calcular a la perfección la distancia exacta de sus presas. Sus grandes ojos garantizan el aprovechamiento máximo de la luz, más aún si tenemos en cuenta que su córnea es abultada, sus pupilas se dilatan o contraen con gran facilidad y dispone de una retina con numerosos bastoncitos fotosensibles facilitándole una visión tanto de día como de noche. Aunque pueda parecer lo contrario su visión queda muy limitada ya que no perciben con claridad los objetos cercanos, es más, se puede decir que, las presas se las “zampan” a tientas. Por tal motivo tienen que poseer otras zonas de su cuerpo sensibles al movimiento de los objetos cercanos, una de las partes adaptadas a suplir esta deficiencia son las plumillas de al lado del pico, razón por la que el pico parece camuflarse entre el plumaje.
Presentan un gran disco facial muy marcado, formados por unas pequeñas plumas sólidas. Las plumas del resto del cuerpo son muy ligeras, garantizando un vuelo silencioso.
Poseen unos oídos muy desarrollados, facilitándole la localización y distancia de sus presas. También le es de máxima utilidad en los vuelos en la más extrema oscuridad. Fuera de lo que pueda parecer, los penachos de plumas aplastados que le sobresalen de la cabeza no son orejas.
Su cuello está formado por 14 vértebras, lo que le permite girar completamente su cabeza y así poder localizar más rápidamente a sus presas, siendo igualmente importante al tener la disposición de los ojos dispuestos frontalmente, ya que de no tener esta movilidad perdería mucho ángulo de visión.
Con su pico curvado aplasta fuertemente a los animales capturados, mientras que con sus poderosas zarpas los sujeta hasta su muerte. Sus largas y puntiagudas uñas le sirven para atravesarlas como poderosos punzones. Tiene un mecanismo muy curioso, el cual le garantiza poner los músculos de los dedos relajados para poder sujetar sin esfuerzo a su presa durante horas.
“cuando el búho canta, o llueve, o escampa”
Dentro de poco observaremos humear las viejas chimeas o chamineras de nuestros pueblos

lunes, 13 de septiembre de 2010

El Verderón (Carduelis choris) y el murcipájaro

Al verderón común se le podría compararse con el picogordo por su poderoso pico, no en vano es detrás de este fringílido el pajarillo que posee el pico más potente. También por sus características alimenticias y por su colorido se podría considerar un gran pinzón. Su tamaño real es parecido al de un gorrión.
Su musical gorjeo le ha supuesto a un numeroso número de ejemplares pasar sus vidas encerradas en una jaula. En primavera los machos cantan sus melodiosos trinos desde las puntas de los árboles. también los realizan en vuelos circulares con las alas extendidas. Estos aleteos de celo se asemejan al vuelo de un murciélago, al parecer que caen en picado al suelo, aunque siempre consiguen parar después de un vuelo circular en lo alto de la rama.
Cuando se desplaza sus vuelos son profundamente ondulados, destacando entonces sus llamativos colores. Poseen un color oliváceo-verdoso uniforme, con tonalidades amarillentas. El macho disponen de unas atractivas listas amarillas en las alas y en su pequeña cola profundamente ahorquillada. La hembra y los jóvenes tienen unas tonalidades más apagadas.
En Aragón es una especie común, y aunque no forma una gran población sí que se puede considerar abundante. Tenemos la gran suerte de poder disfrutar de un gran número de ejemplares que nos visitan procedentes del resto de Europa en esta época que comenzamos. Cuando la temperatura empieza su descenso invernal, grandes bando de fringílidos pasan con nosotros el duro invierno, formando en ocasiones grupos mixtos, con pinzones, verdecillos, verderón serrano, jilgueros e incluso gorriones.
Aunque se han encontrado nidadas por encima de los 1300 metros de altitud, se puede decir que su tope ideal es la de los 900 metros.
Su poderoso pico nos delata sus hábitos alimenticios. Esta tremenda herramienta le sirve para “triturar” semillas y frutos secos, aunque tampoco le amarga los insectos, bayas, frutas o finas hierbas y suaves brotes. Desde muy jóvenes les incitan a alimentarse de semillas, ya que incluso en las cebas a los polluelos les obsequian con semillas trituradas del buche.
Les gustan los terrenos abiertos, huyendo de las zonas boscosas. Es muy asiduo de los jardines y huertas.
Se dice que descuida el interior del nido, siendo uno de los fringílidos “más sucios”.
Como se ha comentado, el vuelo de celo del macho se asemeja en ocasiones al de un murciélago, por eso este cuento de P.P Sacristán le va muy bien a esta entrada. También por lo habitual que es ver a estos verdepájaros enjaulados.
"Había una vez un murciélago para quien salir a cazar insectos era un esfuerzo terrible. Era tan comodón, que cuando un día por casualidad vio un pájaro en su jaula a través de una ventana, y vio que tenía agua y comida sin tener que hacer ningún esfuerzo, decidió que él también se convirtiría en la mascota de un niño.
Empezó a madrugar, levantándose cuando aún era de día para ir a algún parque y dejarse ver por algún niño que lo adoptase como mascota. Pero como los murciélagos son bastante feuchos, la verdad, poco caso le hacían. Entonces, decidió mejorar su aspecto. Se fabricó un pico, se pegó un montón de plumas alrededor del cuerpo, y se hizo con un pequeñisimo silbato, con el que consiguió que sus cantos de murcipájaro fueran un poco menos horribles. Y así, y con mucha suerte, se encontró con un niño bastante miope que casi nunca llevaba sus gafas, a quien no importó el ridículo aspecto de aquel pájaro negro y pequeñajo.
El murciélago fue feliz a su jaula, dentro de una casa cómoda y calentita, donde se sintió el rey de todos los murciélagos, y el más listo. Pero aquella sensación duró tanto como su hambre, pues cuando quiso comer algo, allí no había ni mosquitos ni insectos, sino abundante alpiste y otros cereales por los que el muerciélago sentía el mayor de los ascos. Tanto, que estaba decidido a morir de hambre antes que probar aquella comida de pájaros. Pero su nuevo dueño, al notar que comenzaba a adelgazar, decidió que no iba a dejar morir de hambre a su pajarito, y con una jeringuilla y una cuchara, consiguió que el aquel fuera el primer murciélago en darse un atracón de alpiste...
Algunos días después, el murcipájaro consiguió escapar de aquella jaula y volver a casa. Estaba tan avergonzado que no contó a nadie lo que le había ocurrido, pero no pudo evitar que todos comentaran lo mucho que se esforzaba ahora cuando salía de caza, y lo duro y resistente que se había vuelto, sin que desde entonces volvieran a preocuparle las molestias o incomodidades de la vida en libertad"

Todo tiene su parte incómoda o desagradable que hay que aceptar, porque no se pueden separar esas cosas del resto de la vida

viernes, 10 de septiembre de 2010

Un pequeña reseña sobre el Lince boreal

El Lince boreal (Lynx lynx) es el felino más grande del continente europeo. Se piensa que está extinguido en la parte oeste de Europa, aunque siempre hay citas aisladas de posibles observaciones. En una entrada anterior ya se nombró algunas de estas citas, por lo que hoy sólo nombraremos la posible existencia de algún individuo en el territorio aragonés, más por la “esperanza” que pueda haber algún rincón aislado donde pueda vivir que por la “certeza” de que así sea.
Por las citas aparecidas a lo largo de los años se piensa que de existir algún tipo de lince éste sería el boreal, ya que se descarta cualquier posible expansión del lince ibérico de sus territorios habituales. A mediados del siglo pasado ambas especies habitaban en la península ibérica pero la persecución a los que fueron sometidos les hizo esconderse en los lugares más inhóspitos, así las únicas posibilidades de supervivencia las encontraron en las montañas o en las grandes propiedades no roturadas.
Los linces son unos preciosos gatos con pinceles en la punta de las orejas, con cola corta con la punta negra y un pelaje pardo amarillento. Patas poderosas moteadas de oscuro. En las fotos destaca sus preciosos ojos, que denotan su buena visión, de ahí el dicho “tiene una vista de lince” y también sus grandes orejas en punta que le garantizan una sensibilidad auditiva fuera de lo normal.
Su comportamiento es típicamente nocturno, aunque empieza en el crepúsculo del día y puede adentrarse en el amanecer, aunque sólo sería de regreso a su estancia habitual.
Me ha parecido muy didáctica la forma con la que Fernando L. Rodríguez narra en su libro “reptiles y mamíferos ibéricos” su comportamiento y arte de caza, en el cual dice “El félido, cual sombra huidiza, va pasando entre jaras, brezos y matojos sin hacer el menos ruido. De pronto se para, husmea el aire y luego continúa, con sus orejas, de hermosos pinceles, bien tiesas. Anda unos metros, se para y mira con curiosidad en derredor. Un mayar de mochuelos y cornejas entonan una canción del campo. Hay ya grandes manchas de nieve indicando el comienzo de la época fría, y en el bosque la vida va perdiendo color.
De un brinco tremendo, iniciando loca carrera, sale una liebre de su encame. El lince da un gran salto, luego otro y en el tercero, la pobre liebre queda aprisionada entre sus garras. Un tremendo zarpazo en el cuello deja ver el inconfundible color de la sangre entre el pelo, y un mordisco en la nuca acaba con la infeliz. Empieza el festín. Aprisionada la pieza entre las patas delanteras, el felino le quita la piel para comer carne limpia….”
La cita corresponde a un lince ibérico, pero bien podría ser la narración de la caza de un boreal.
El Lince boreal es una especie típicamente forestal, aunque suele salir de sus refugios arbolados para adentrarse en los campos y praderas en busca de comida.
Aún hay quién... aún tenemos esperanza de tropezarnos algún día con uno de ellos, o por lo menos con algún rastro seguro de su existencia
Esta "caseta" más que una "mansión" parece un fruto del bosque

miércoles, 8 de septiembre de 2010

“la roja” está de moda… Hoy el Pardillo común (Carduelis cannabina) y algún que otro "bichillo"

El pardillo es una de las aves más abundantes del continente europeo, siendo por lo tanto un pájaro muy fácil de observar en la naturaleza. Al ser un pájaro muy gregario se observan en grupos más o menos numerosos. Este paseriforme es muy vivaracho y se alimenta especialmente de semillas que recoge del suelo. Sólo cambia su alimentación en época reproductiva, en la que ceba de insectos a sus polluelos.
El llamativo rojo carmesí que observamos en la frente y pecho de estos machos pertenecen a la época de celo, ya que el resto del año carece de ellos y se parecen más a las hembras, que son mucho más pardas.
El canto de los machos, que en primavera realiza desde lo alto de los arbustos, es muy animado. Poseen unos trinos muy sonoros que no nos dejan indiferentes. Se dice que su sonido es parecido al producido por una flauta de caña. Por este melodioso canto fue muy perseguido para pájaro de compañía o de “jaula”. Actualmente empieza a incluirse en las listas de protección de especies amenazadas al detectarse una disminución de su población, aunque no pasa todavía de la categoría de “Datos Insuficientes” o “No Evaluado”.
Quizás lo más curioso de esta especie sea, además de su colorido, sus facetas “matrimoniales”. Sus “quehaceres domésticos” están muy estipulados, lo que les hace fortalecer profundamente su unidad parental, a pesar de que siempre están rodeados de un nutrido número de ejemplares de su especie al ser tan gregaria.
La pareja se une de por viva, siendo la hembra la que construye sola el nido, en un matorral a escasos centímetros del suelo. También realiza sola la incubación, mientras el macho se dedica a la faceta del suministro alimenticio. También se encargará de los pequeños una vez que abandonen el nido, mientras la hembra busca otro emplazamiento para la construcción del nuevo nido.
Este fringílido vive en terrenos abiertos o semi-abiertos, especialmente zonas de cultivo con vegetación en los márgenes. En Aragón está presente todo el año con una población bastante estable, aunque incrementándose en época invernal cuando nos llegan los ejemplares del continente europeo en busca de temperaturas más suaves. Se ha contrastado la existencia de nidadas por encima de los 2.000 metros de altitud y por lo tanto no es difícil la observación de ejemplares rondando los 2.300 metros.
Foto: Colirrojo real
Hace unas entradas se trató de manera breve las características del Colirrojo real, aquí se deja otra muestra de su precioso porte y colorido. Este macho que todavía está en pleno plumaje estival fue fotografiado este fin de semana por el pequeño “mundo” de Embún.
Aunque de forma “diminuta” se expone brevemente la “grandeza” que esconden los pequeños “bichitos”. Todo el merito de la muestra es de Toñín por proporcionarme las lentes de aumento…. Gracias amigo!!
Tres ejemplos de la araña tigre (Argiope bruennichii). Es una araña de un tamaño más o menos grande, siendo bastante abundante en nuestra tierra. Se suele localizar por las zonas de vegetación baja, campos con matorrales cercanos y preferentemente con algo de humedad.
Fabrica una fuerte tela que la “planta” casi de manera vertical, siendo capaz de atrapar en ella a saltamontes y mariposas. En algunas zonas es fácil que su alimentación sea exclusivamente a base de saltamontes. Gracias a su hábitat más común también es considerada como “araña de acequia”.
Araña Lobo
Este precioso ejemplar parece ser una araña lobo (Lycos tarentula). Lo más llamativo de la foto es la gran esfera blanquecina que lleva en su parte trasera. Se trata de una “tela” construida por ella misma en la que alberga los huevos. La esfera y su prole la protegen con gran fiereza. Sus grandes tentáculos y su tamaño la hacen denominarse en el pueblo como “tarántula aragonesa”. Las crían nacen a los pocos días y permanecen sobre el lomo de su madre hasta que pueden valerse por sí mismas. Es curioso verlas descender de su lomo en pequeños grupitos para alimentarse y después volver a trepar sobre el lomo de su madre.
Aunque los arácnidos puedan ser repelentes y llevar tan mala fama por la mayoría de las personas aportan grandísimos beneficios. Hoy destacamos, además de ser un elemento fundamental en el equilibrio natural de los insectos, el ser un factor determinante en el revivir de la naturaleza después de producirse un incendio forestal. Las arañas son de las primeras especies en llegar a una zona quemada, al igual que otros diminutos insectos que le sirven de alimento. Su llegada proporcionará en breve espacio de tiempo la llegada del nutrido número de especies que se alimentan de ellas. Las arañas no vuelan, pero sus condiciones corporales, les hace poder desplazarse incluso varios kilómetros arrastradas por el viento. En estos casos suelen ascender hasta la punta de un árbol y lanzarse al vacío extendiendo un hilo de tela de araña que le sirve de “parapente”, el viento hará el resto.
Ojos de mosca:
Qué extraños ojos tienen las moscas ¿verdad? Esta mosca es una Sarcophaga Bercaea, más tirando a los llamados moscardones que a las moscas comunes. Los ojos de las moscas son compuestos, es decir, poseen miles de “celdillas” sensibles a la luz. Los limpian constantemente con sus patas.
Adivinanza: ¿qué extraña pareja estaba este fin de semana en las torretas de Justo?

jueves, 2 de septiembre de 2010

Una pequeña familia de “carniceros” el Alcaudón común (Lanius senator), Alcaudón real (Lanius meridionalis) y el Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)

Si en la evolución de las aves hubiera habido pasos intermedios, entre los pájaros pequeños y las grandes rapaces, los alcaudones sin duda alguna serían el eslabón intermedio de dicho avance. Tanto es así que podrían describirse como pequeñas rapaces a pesar de su reducido tamaño.
Como buenos bandoleros asaltacaminos su mirada queda escondida bajo un llamativo antifaz. Los tres miembros de esta selectiva banda se asemejan en su actitud de caza. Vigilan desde un alto posadero en espera de su caza, una vez divisada su presa se lanzan sobre ella en un veloz vuelo.
Se alimentan de grandes insectos, lagartos, roedores e incluso pequeñas aves a pesar que su tamaño pueda indicarnos lo contrario. Sus cortos, fuertes y ganchudos picos le proporcionan un utensilio eficaz para el desgarre de las piezas. Suele “almacenar” sus presas clavándolas en las púas de los artos o incluso en los alambres de los alambrados (las púas y el alambrado también le proporcionan más facilidad en el troceado de las piezas)
En esta entrada falta el Alcaudón chico (Lanius minor) para completar la familia de alcaudones españoles.
Son pájaros muy territoriales, siendo el macho el que busca el lugar adecuado para la construcción del nido, aunque luego la hembra realizará toda la incubación. Nacidos los pollos, ambos adultos los alimentarán durante los 20 días que suelen tardar en aprender a volar.

Curiosidades Es tal su ferocidad que en la edad media fue utilizado como “teloneros” de los torneros cetreros. En muchas ocasiones, para amenizar la espera antes del deseado espectáculo de los halcones y las águilas, se soltaban varios alcaudones, que previamente los habían tenido en ayunas varios días, (principalmente el A. real) haciendo la delicia de la plebe con sus persecuciones a los asustados pajarillos soltados como cebo y sobre todo por su espectacular arte de caza.
A estos pajarillos se les conoce también como “verdugo asesino”, apodo que reciben por su costumbre de empalar a sus presas.
Viendo las fotos no cabe al menos duda del motivo por el que se le llama también “cabezón”. De todos modos la definición de la Real Academia de la Lengua nos dice que la palabra alcaudón deriva del árabe “alqabtún” que significa “el cabezón”.
Nota: La foto del alcaudón común no delata su verdadero tamaño, ya que en realidad es el más pequeño de los tres, siendo el alcaudón real el mayor.
Nivel de protección: Alcaudón real: enmarcada dentro de la categoría de "datos insuficientes" por el Libro Rojo de especies amenazadas en España (englosa esta categoría toda especie cuya información es inadecuada para hacer una valoración de un riesgo que se intuye preocupante); El Alcaudón común está "Casi amenazado" por el Libro Rojo en España y de "Interés Especial" por el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas; El Alcaudón Chico es el más preocupante al considerarse "En Peligro Crítico" por el Libro Rojo y en "Peligro" por el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.
Para comparar su parecido con las grandes rapaces aquí podemos ver a este precioso Halcón