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martes, 24 de agosto de 2010

Marmota alpina o común (Marmota marmota), un mamífero relativamente nuevo en el Pirineo, pero ya muy numeroso

La marmota es un mamífero relativamente nuevo en nuestro pirineo aragonés. Se introdujo en la vertiente francesa en el año 1948 y desde allí se ha ido extendiendo de manera prodigiosa a lo largo del resto del Pirineo. La primera cita en Aragón es en 1962 en el Valle de Otal (HU). Algunos editores aseguran que de seguir esta progresión llegará un día a ocupar las Sierras Exteriores (Sierra de Guara). En estos momentos su población se asienta en los prados de los puertos de montaña, a partir de cuándo empieza a desaparecer la masa forestal (entre los 1100 y 1800 metros de altitud).
Su población tiene buena salud al no poseer tan apenar depredadores, indicando al Águila real como su principal enemigo. Incluso el hombre en estos momentos es más complaciente con ellas. Hubo una época donde fue muy perseguida por creerse que tenían poderes curativos sobre los reumas. Tal persecución provoco incluso su extinción en algunos lugares, pero como decimos hoy en día su crecimiento poblacional es cada vez más intenso.
La marmota es uno de los pocos mamíferos que no tienen una vida nocturna o crepuscular y desarrolla toda su actividad durante el día, siendo por lo tanto más visible en el medio natural. Teme la presencia humana, lo que le hace ser muy esquiva. Permanece continuamente en alerta y no es nada raro verlo levantado sobre sus patas traseras, como muestra la foto/dibujo, esto le permite la vigilancia de una mayor extensión de terreno. Ante cualquier amenaza soltará un fuerte chillido que hará alertar a los demás miembros de su comunidad familiar.
Este roedor posee un aspecto de compacto, con una coloración parduzca. Posee unas diminutas orejas y unas patas cortas con poderosas uñas curvadas en forma de media luna hacia adentro que les hacen ser una perfecta herramienta para el cavado de sus galerías en la tierra.
Estas galerías son un verdadero laberinto subterráneo a lo largo de su territorio. Poseen cantidad de salidas/entradas que le sirven para tener más vías de escape ante cualquier imprevisto. En la cámara central realizarán la hibernación durante el invierno. La cámara la llenarán de hierba seca que la transportan entre los dientes y que con anterioridad las han cortado y dejado a secar al sol. Este aprovisionamiento de comida le servirá de primer alimento al despertarse en la primavera.
La hibernación dura desde el mes de octubre hasta abril y en ella toda la familia unida se acostará en la cámara para posteriormente ir disminuyendo de manera progresiva su ritmo cardiaco hasta llegar a más o menos 6 pulsaciones por minuto, cuando en estado normal es de 90 a 120 pulsaciones/minuto, logrando así reducir al máximo el desgaste energético. Durante todo este periodo no ingerirán nada de alimento, sobreviviendo gracias a la reserva corporal de grasa que con anterioridad han conseguido ingiriendo unas grandes cantidades de alimento. Es cierto que cada 15 días se suelen “despertar” para orinar y hacer el resto de sus necesidades fisiológicas, pero no se alimentan.
Su dieta es herbívora, aunque también come otra serie de vegetales e incluso raíces.
Finalmente, se puede decir que, cada familia se compone de unos padres (unidos de por vida) y de 3 a 5 crías, que permanecerán con ellos hasta que inician la búsqueda de pareja (sobre los 3 años). Son bastante territoriales y por lo tanto sólo aceptan la presencia de crías de otras familias en sus dominios, ya que así sirven de “amigos de juegos” a sus crías.

2 comentarios:

Jarnica dijo...

Hoy he vuelto nuevamente de Ordesa!! ahí he estado rodeada de estos animalillos! Besicos

jarnaco dijo...

Qué envidia María, se debe de estar de miedo por esos lugares y dejar un poco de lado estos calores zaragozanos. Yo me tengo que conformar recordando estas refrescantes historias.
Es impresionante como aumentan la población de las marmotas!.
Besos