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lunes, 16 de agosto de 2010

La crisis de la construcción también va llegando al Quebrantahuesos

Cada vez es más dura la vida de nuestros queridos quebrantahuesos (gypaetus barbatus). Hoy en día sus territorios de nidificación son más vulnerables por la acción directa o indirecta del hombre. En estas áreas son habituales las actividades de ocio, con rutas senderistas, escaladas, travesías y ocupado su territorio aéreo por ultraligeros o parapentes.
Para esta especie que tanto busca la tranquilidad, todo este incordio le hace rebuscar otros emplazamientos, que en muchos casos no dejan de ser “no tan apropiados” para la crianza. También parece claro qué, estos espacios “no tan apropiados” suplen con creces las carencias del emplazamiento con una adecuada tranquilidad.
Otra dificultad añadida es la competencia con otras especies, especialmente con el Buitre leonado, un “ocupa” consumado en la apropiación de la vivienda ajena. También parece ser que la competencia con los territorios de la todopoderosa Águila real le hace al quebrantahuesos alejarse de sus inmediaciones.
El caso que nos ocupa hoy, el trabajo “constructivo” durante todo el año por una determinada Unidad Reproductora se ha ido al “garete” para un mínimo de 7 u 8 años.
Algunos quebrantahuesos suelen construir sus “casa” a dos años vista. En muchos casos la mayor aportación leñosa del periodo reproductor va encaminado a un nuevo emplazamiento y en menos medida al nido donde finalmente realizarán la puesta (normalmente donde el año anterior habían puesto un mayor esfuerzo). Es de suponer qué, la nueva construcción, que les lleva un mayor tiempo, garantiza una unión parental adecuada para el fortalecimiento de la pareja.
Es curiosa la facilidad con la que el buitre se acomoda a un nido de quebrantahuesos, mientras que en el caso inverso es impensable, al menos en mis históricos. También es extraño que un nido/emplazamiento histórico de quebrantahuesos expropiado por el buitre tarda un mínimo de 7 años en ser vuelto a ocupar por el quebranta y siempre contando desde la última puesta de buitre. Dando la impresión que no quieren tener “ni rastro” de ellos. Ojalá me equivoque y en este emplazamiento no tardemos tantos años en verlo criar.
A modo de pequeño resumen se redacta el proceso de construcción:
- 06 de enero
, el agujero donde se asienta el nido está totalmente vacío, no hay ramas, ni rastro de la presencia de quebrantas (no hay heces…)
- 25 de junio, en una vuelta rutinaria por los emplazamientos históricos de la UR se detecta alguna ramilla suelta. Las ramillas se entrecruzan con las raíces de una pequeña mata. Se ve algunos “pegotes” de lana entre ellas y alguna diminuta hez blanquecina que denota la visita de quebranta. Buen “cimiento”, con tres ramas cruzadas, la más grande-la superior- cosida a la raíz.
- 28 de junio, se deja un aporte en las cercanías un gran montón de lana y se hace una pequeña prueba de ramaje: se deja un montoncito de leña seca de la zona -de chaparro-, tres rama de pino (material escasamente utilizado) y tres ramillas traídas de otro de sus nidos con restos de heces –ramas desprendidas del nido-
- 11 de julio, nido con más palos, una de ellas especialmente larga y fina que cruza transversalmente todo el ramaje. Casi nada de lana en el interior. El aporte casi intacto, sólo la lana está revuelta.
- 25 de julio, nido más completo y gran cantidad de lana en el interior y parte superior. Falta lana del aporte, el material leñoso intacto, sólo el de la zona está revuelto y faltan dos ramillas…????
- Octubre, nido prácticamente completo, hay bastante lana entre el ramaje, aunque faltándole mucho en la parte superior. En septiembre se realizó otro mini-aporte de lana. Ramaje del aporte/prueba revuelto pero están las 3 del otro nido (ya no se le distinguen las heces en ellos)
- 02 de noviembre, casi no hay lana del aporte anterior, en este nido todavía le falta la lana de la cubeta, aunque ya hay una buena capita
- Durante el mes de diciembre se ve el nido completo, la nueva aportación de lana es bien recibida para terminar con los preparativos de los nidos, se ven los adultos por la zona, y en el interior. La falta de heces en los alrededores denota que sólo entran brevemente para realizar algún retoque.
- Enero, realizan la puesta en otro de sus emplazamientos, dejando éste completamente terminado igualmente. Los aportes de lana han sido bien acogidos, no se realiza de patas al realizarlos la FCQ durante este periodo. Del leñoso no se saca nada en claro… aunque pudiendo elegir han cogido de los de la zona a pesar de estar los otros mejor para el agarre.
- Junio, en otra vuelta rutinaria por los nidos históricos se detecta la ocupación del nido por los buitres (Gyps fulvus), el nido les ha resultado perfecto para criar exitosamente al precioso pollo que vemos en la foto.
Hay que ver que “poncho” está el jovenacho en ese mullido nido que tantos sudores ha costado al quebrantahuesos…
Apunte a la adivinanza de dos entradas más abajo, en la que María decía que podía tratarse de un petirrojo joven. Aquí dejo un par de fotos de un joven petirrojo del año, puede verse el parecido con la foto-adivinanza.

2 comentarios:

Jarnica dijo...

Hola de nuevo José! Estos días de la semana pasada me los he pegado trabajando en el Pirineo, y ahora veo que has colgado un montón de cosas. Por la tarde les echaré un vistazo a todas!!

Ya veo que me has puesto un petirrojo del año, ahora intentaré de nuevo no confundirlos.

Besicos!

jarnaco dijo...

Hola María,
La verdad que la foto del CHOCHÍN (Troglodytes troglodytes) tenía la trampa de no vérsele su diminuta cola y tener una "pose" atípica a su comportamiento normal, aún así hay que reconocer que como se puede ver El petirrojo joven es muy parecido y por lo tanto también hay que felicitarte.
Gracias por ser una fiel seguidora.
Besos
José Luis