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lunes, 29 de marzo de 2010

Jarnaco en FRONTERA AZUL 29/03/2010 Suplemento de Heraldo de Aragón

Hoy sale publicado en el fantástico suplemento Frontera Azul de Heraldo de Aragón una pequeña parte de la familia jarnacoblog (gracias a todos los visitantes que habéis entrado alguna vez en esta casa). No puedo más que agradecer “muy mucho” la confianza recibida por parte de su coordinadora María José Montesinos, haciendo extensivo el agradecimiento a todo su equipo. Mi alegría es doble, al poder disponer, desde la semana pasada, de la versión digital de este riguroso suplemento (es una sección visible en http://www.heraldo.es/ )
Copio textualmente el artículo ya que es ilegible en la foto:
La dieta de la curruca capirotada
La gran movilidad de las aves y su elevada temperatura corporal les lleva a un fuerte consumo de alimentos. Cuanto más pequeña es el ave, más importante es para ella mantener la reserva de calor. Por lo tanto, es más trascendental su necesidad alimenticia. Si una rapaz necesita comer por término medio un 25% de su peso para realizar sus funciones metabólicas, algunos pájaros pequeños necesitan casi su peso en alimento para garantizar su supervivencia. Por consiguiente, si el régimen alimenticio es el factor más importante en todas las especies, cuanto más variada sea su dieta más garantías tienen de poder nutrirse, al disponer así de otras alternativas en el caso de que falle alguna de las fuentes de comida. Hoy en día, la mayoría de las especies con una alimentación muy especializada se encuentran en claro declive, como puede ser el caso de nuestras carroñeras.
Nuestra protagonista de hoy, la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) se ha adaptado a una dieta variada para garantizarse alimento durante todo el año. En la época reproductora se alimenta principalmente de insectos y larvas, especialmente en el periodo de ceba a los polluelos. Para ello su afilado pico el proporciona una perfecta herramienta. El resto del año consume semillas, bayas, frutas blandas y carnosas, aunque tampoco le desagrada la hierba, si bien no es un pájaro típico de suelo. Es más, raramente se le ve en él. Cuando baja, se desplaza a saltitos cortos.
Antes de sus desplazamientos migratorios, la dieta de la curruca capirotada pasa a ser casi exclusivamente de fruta y bayas porque, por su contenido en azúcar, le es muy fácil convertirla en reserva energética de grasa. Para atraparlas, su pico se convierte en unas pinzas de alta precisión. Una vez en el buche, la digestión de este tipo de alimento es muy rápida en su organismo, no pasando de los diez minutos.
Esta curruca está presente en todo Aragón y, aunque tenemos algunas poblaciones que permanecen con nosotros todo el año, es numeroso el grupo de las que nos visitan procedentes de países más fríos que el nuestro. Aparece ampliamente distribuida, pudiéndose encontrar en cualquier tipo de arboleda, sotos, páramos e incluso en los parques y jardines de los centros urbanos.
POR EL COLOR DE LA BOINA
El mejor rasgo para diferenciar a ambos miembros de la pareja es la observación del color de su capirote o ‘boina’, un elemento de su fisonomía que es de color negro en el macho y rojizo lumbroso en la hembra. El resto del cuerpo es de tonalidad apagada, casi grisácea, aunque la hembra tiende a ser más a pardusca. Es la única curruca que no posee blanco en la cola. La hembra de este pequeño pájaro, de escasos 14 centímetros,
Construye su nido en un lugar umbrío y a baja altura, a base de hierba seca y tapizado de fibras y pelos. Ambos adultos incubarán durante 15 días a los 5 huevos de la que consta la nidada. Este silbido está enmarcado dentro de las denominadas ‘aves cantoras’, siendo sus notas un gorjeo dulce y melodioso de ritmo ascendente.

2 comentarios:

Jarnica dijo...

Ayer mientras leia el periódico por la mañana me topé con las currucas y corrí a comprarlo, aquí lo tengo!!

jarnaco dijo...

Gracias María... tienes buen ojo periodístico ehh, desde el primer momento que las coloqué en el blog ya te gustaron... más que a un servidor!
Un beso y gracias nuevamente