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jueves, 18 de febrero de 2010

Un “mundo pequeño” para descubrir “cosas grandes”

Otro obsequio de Toñín: Lentes de aumento
Hay un dicho que dice que “un amigo no es el que te regala flores si no el que te quita las espinas” pues esta semana Antonio Gascón me ha quitado una espinita que tenía clavada con las fotos en macro; con estas lentes me hace entrar en otra pespectiva de la naturaleza de la que uno siempre ha desconocido o nos pasaba totalmente desapercibida.
Quién haya entrado en un nido de Alimoche ( Neophron percnopterus) poco después de un exitoso periodo reproductor seguro que nunca lo olvidará. Es una gran satisfacción ver los primeros vuelos del oscuro inmaduro, que aunque reacios a saltar en sus primeros vuelos, enseguida cogen la destreza necesaria para emprender su primer vuelo migratorio. Estos inmaduros no regresarán a nuestra tierra hasta pasados por lo menos 2 años, que permanecerá en territorio africano.
El Alimoche está con nosotros todo el periodo reproductor, desde febrero a septiembre. Esta nidada en particular fue preocupante desde el inicio hasta el final y como señal nombrar el tardío abandono del pollo del nido. No realizando el primer vuelo hasta bien entrado el mes de agosto (día20), algo totalmente inusual para estas latitudes, y también algo peligroso, al disponer después de pocos días para fortalecerse y alimentarse adecuadamente antes de emprender la migración.
Además de esta doble alegría, nadie podría olvidar la observación del importante nido construido a base de palitos, ramillas secas y tapizadas de todo lo que encuentra, desde basura, hasta estiércol, lo que proporciona un hedor fuerte y desagradable.
Sus hábitos alimenticios también proporcionan un perfume nauseabundo al nido, ya que se puede decir que come todo lo que pilla: carroña, cualquier tipo de desperdicio, insectos, huevos, pollos, aves, incluso se ha constatado la captura de algún conejo. También es capaz de extraer alimento de las heces del ganado. Es un asiduo visitante de los vertederos.
Como puede verse en la foto, también se alimenta de pescado. Esta cabeza de barbo apareció entre los miles de deshechos que había en el maloliente nido.
Para comenzar con este “mundo pequeño” se ilustra la entrada con una ampliación de la dentadura de este pez, que visto así, parece más un cocodrilo que el de un tranquilo pez del Aragón Subordán. La cabecita sólo tiene 8cm de longitud, y aunque pueda parecer lo contrario, su composición no es huesuda, si no más bien de “ternilla” o cartílago duro.
La foto está realizada a las 22:00h con luz de bombilla, flax /auto y a mano alzada. Por lo que es normal, que en otras condiciones las fotos salgan mejor que esta regular prueba.
¡Muchas gracias Antonio!

3 comentarios:

Toñin dijo...

Juer pues si que amplian si, ahora ferrete a las lentes ajajjaja, no tienes que darme las gracias,ya llevabamos tiempo con esto

Toñin dijo...

Nunca me hubiera imaginado que los barbos tenian esos dientes, la foto es genial aunque tú le sacaras faltas como si lo viera...Pronto llegará la 10x, que tiemblen los entomólogos y to bicho viviente

jarnaco dijo...

De todos modos GRACIAS!aunque no te las tenga que dar. Ya veremos como sale algún animal viviente... con el x10 será ya la repera!