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viernes, 19 de febrero de 2010

Un mirón en el baño de las aves

Las aves necesitan “bañarse” frecuentemente para mantener el plumaje sano. De la misma manera que nosotros lo necesitamos para prevenir enfermedades y tener una piel lo suficientemente saludable para realizar nuestras funciones prioritarias en el día a día.
A pesar de lo que se pueda pensar, en las aves, el plumaje no sólo les sirve para volar, si no que además les sirve para mantener una temperatura corporal adecuada y para proteger su piel de los rayos ultravioletas que irradia el sol.
Dicho todo esto, resulta claro qué, un plumaje en malas condiciones ocasionaría al pájaro un continúo empeoramiento de su salud. Sin contar con un estado visual lamentable, del que obtendría un rechazo seguro por parte del sexo contrario y le imposibilitaría una unión parental.
Casi la gran mayoría de las aves disfrutan con el baño, en los que no es extraño verlos cantorrutear y estirar las alas.
El agua es elemento principal con el que lo realizan. En estos casos se introducen unos centímetros en el agua y chapotean con sus alas para que el agua les salpique completamente el cuerpo. En ocasiones introducen la cabeza dentro del charco para levantarla velozmente, acompañado con un batir de alas. Las fotos son un claro ejemplo.
Al igual que nosotros hacemos, después del placentero baño toca acicalarse y peinarse. Las aves lo hacen en un lugar seguro, como una rama o una roca. En ella se “peinarán” con el pico, produciendo dos efectos en el ave; por un lado van adquiriendo una apariencia reluciente y repeinada y, por otra parte, este peinado les sirve para extender el aceite protector que segrega una glándulas que las aves poseen en la base de la cola, con la que proporcionan al plumaje una especie de “chubasquero natural” para repeler el agua, además de alargar la duración de la pluma. La glándula uropigial no proporciona a todas las aves la misma calidad y cantidad de aceite. En las denominadas “acuáticas” su poder es mayor y al estar continuamente en medio acuático su limpieza corporal debe ser totalmente escrupulosa.
Aquí vemos el baño de un Estornino negro (Sturnus unicolor):

Algunas aves realizan un “baño de tierra”: aquí vemos una secuencia del baño de un gorrión común (Passer domesticus)


Como puede verse en las fotos de este precioso gorrión, el primer paso consiste en suavizar la tierra con las patas (a pesar de buscar lugares de tierra floja), después se tumbará completamente sobre la arenilla y se refrotará con ella, para llenarse de ese polvo que despende el suelo. La arena les proporciona un alivio de la presencia de parásitos, así como actuar de repelente y suavizar el plumaje. También puede reducir un exceso de humedad corporal.
Aquí podemos ver como este Buitre leonado (Gyps fulvus) realiza el llamado “baño de sol”:
consistente en abrir completamente las alas y la cola, al dirigir el plumaje de manera peculiar el sol llega hasta la piel, sirviendo para calentarse de forma rápida. En ocasiones a las aves que realizan estos baños se les ve con el pico abierto y es estado casi hipnótico, por lo que algunos estudios barajan la posibilidad que así puedan redirigir el ”rebaño” de parásitos de su cuerpo hacia el pecho (lugar de más calor) y tener así más posibilidad de atraparlos o expulsarlos de su cuerpo con el pico.
De forma más breve se nombra otro método de limpieza, es el denominado “baño de hormigas”. De este método no tengo fotos, pero es el consistente en tumbarse encima de un hormiguero, para que las hormigas al sentirse atacadas lancen ácido fórmico sobre las plumas. Esto le sirve al ave de repelente a los parásitos. En otros casos las hormigas también “viajan” entre las plumas en busca de piojos, pulgones o pulgas para atraparlos como comida. También se piensa que pueda servir este ácido como suplemento al aceite segregado por la glándula uropigial. En algunos casos es tal el ataque fórmico que acaba el pájaro como en trance, por lo que no es de extrañar que pueda producir “adicción” a esta droga. Estos baños suelen realizarlos los córvidos y los picatroncos (pitos y picos).
Con aterioridad ya se describieron estos métodos de limpieza en la entrada llamada "Si yo tuviera pluma" pero he pensado hoy ampliarla añadiendo esta serie de fotos un poco más descriptivas.

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