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viernes, 29 de enero de 2010

Rasca mamá

A pesar de la poca existencia de rapaces, y de su paulatina disminución, no podemos negar que vemos con más facilidad a un águila que a cualquiera de sus presas. En este caso, es más fácil ver 100 Busardos ratoneros que un simple topo.
De la misma manera, vemos a la rapaz pero no podemos ni imaginar los centenares de parásitos que recorren su emplumado cuerpo. Aunque podamos pensar lo contrario, no son casos aislados, siendo una de las “enfermedades” más comunes que padecen nuestras aves.
Como muestras, puede nombrarse, un artículo publicado en la revista de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) de diciembre de 1996, en el que Jesús M. Pérez, Isidro Ruiz-Martínez y John E. Cooper muestrearon a 304 rapaces entre los años 1985 y 1992. Entre las 21 especies analizadas resultaron portadoras un 42% de ellas, variando el número de parásitos entre 1 y 324, con una media entre 30 y 44 piojos por portador.
Los parásitos son depredadores muy especializados, y aunque no causan la muerte del portador si que llegan a debilitarlo, ya que se alimentan de él. La poca interacción con otras aves hace que el equilibrio de ambas especies sea de continuo equilibrio, es decir, que los parásitos, al depender directamente del ave, tienen que evitar debilitarlo en exceso, ya que su muerte supondría también la suya.
Se puede decir que los parásitos pueden ser de dos tipos: Los externos, como los piojos o las garrapatas y los internos, que viven en el interior del organismo.

La pulga y el piojo
se quieren casar
pero no se casan
por falta de pan.
Estando en las bodas
bebiéndose el vino
llegó un gato negro
y se comió al padrino


Algunas rapaces, como el Quebrantahuesos, suele evitar su último nido utilizado como medida de desinfección y desparasitación. Es curioso el abandono que realizan cuando estos nidos son “robados” por los buitres, soliendo pasar muchos años antes de que vuelvan a ocuparlos, aunque el agujero no haya sido ocupado posteriormente.
Las garrapatas y piojos suelen acarrearle al ave mucho nerviosismo e intranquilidad, además de su debilitamiento cuando su cantidad es alta. David Goméz contaba que en uno de sus nidadas observadas llegó a observar una anómala actitud durante el periodo de incubación, en ella el adulto no paraba de moverse y cambiar de posición, moviendo en muchas ocasiones su cabeza de un lado a otro. Llegó a pensar en algún animal merodeando por las cercanías. La nidada fracasó y al acercarse al nido comprobó que el hueco del nido estaba lleno de pulgas (es de suponer que en gran parte traída en la lana que le servia de mullida cama).
Muchas aves utilizan metodos curiosos de desinfección como los baños de hormigas, consistente en echarse sobre un hormiguero para que sus picotados llenos de ácido hagan de repelente a los parásitos.

martes, 26 de enero de 2010

Fuerza Natural

Dice una adivinanza aragonesa: ¿cuál es la cosa que sencilla no llega y doblada sobra?, en este caso no hay duda que pasó doblada. La adivinanza hace referencia a la necesidad del agua en tiempos de sequía. Tanto esperas que la naturaleza te regale agua que luego se pasa. Dicho de otra manera “o la gran sequía o la gran remojada”.


En este video puede verse el volumen que lleva el río Aragón Subordán por la carretera de Oza, y como fluye el agua en grandes cascadas por todos lados, llegando ha hacer casi intransitable la carretera (y sin casi…). La sensación de estar rodeado de agua es increíble y merece la pena, aunque te llene de preocupación pensar que para regresar tienes que volver a pasar con el coche por debajo de esas cascadas.


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El encañonamiento del río por la Selva de Oza pasa a amplitud conforme se ensancha el Valle. El video corresponde a su paso por Embún.


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Una pequeña referencia a los pequeños afluentes que brotan desde las altas cimas y descendiendo en serpenteante caída desembocan en el Subordán

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Reflexión Motivadora:

Hoy desde aquí felicito a una compañera y sin embargo amiga. El Blog de Conchita Casales "reflexiones motivadoras" cumplirá en breve las primeras 5.000 visitas. Un blog lleno de "reflexiones" acompañadas de una esmerada elección de videos. Por ese motivo, hoy con mucha envidia, copio su estilo y reflexiono sobre unos videos... Enhorabuena campeona.

lunes, 25 de enero de 2010

Galápago europeo (Emys orbicularis), aunque estés hibernando nos preocupamos por ti

El Galápago europeo es otra de las especies que están en claro peligro de extinción, considerado en la categoría de “Vulnerable” por el Catálogo de especies protegidas de Aragón, de igual forma también posee una gran importancia a nivel europeo como lo certifica el Convenio de Berna. Esta tortuga autóctona está siendo desplazada de sus lugares de cría por la de California, cuya densidad va aumentando de manera alarmante.
La distribución y densidad de este Emys es bastante confusa en Aragón, por lo que no se puede cuantificar. Aunque le gusta cualquier lugar húmedo de agua dulce, prefiere los de agua estancada o con corrientes muy suaves. La vegetación de estos lugares debe de ser muy tupida. Puede habitar desde el nivel del mar hasta los 1.000m.
Su alimento consiste en peces, anfibios, caracoles, insectos, cangrejos, restos vegetales e incluso carroña. Los galápagos, al igual que el resto de las tortugas, no poseen dientes en la boca, por lo que desgarran la comida con sus afilados picos.
Su actividad comienza con las primera horas del día, encantándole tomar el sol al lado de la orilla, sobre un tronco, rama o sobre el suelo. A la mínima inquietud se lanza al agua, donde suele evitar el ataque de sus enemigos. Al ser su medio principal de protección escasamente lo abandona, y sólo por la noche se decide a adentrarse tierra adentro.
El barro es el otro medio que necesita, tanto para hibernar, como para depositar sus huevos (de 7 a 18). El cortejo comienza justo después de la hibernación. Consiste en que el macho persigue a la hembra hasta que la alcanza, que normalmente es al llagar al agua.
En las fotos se ve sus características principales: Caparazón oscuro aplanado, con gran cantidad de puntitos amarillos en el cuerpo y cuello, una cola larga y dedos palmeados.

Las tortugas y el Quebrantahuesos:
En el libro de Jean-Francois Terrassa sobre le Quebrantahuesos se puede leer algunas citas anecdóticas sobre la alimentación del Gypaetus con tortugas. Copio textualmente las tres más antiguas: la de Plinio (23-79 d.C.) que escribió “es hábil en romper los caparazones de las tortugas que arroja desde lo alto: Ello provocó la muerte de Esquilo quién, para escapar al destino que le habían predicho, dormía siempre al raso” Y es que en efecto, le habían predicho ¡qué moriría aplastado por una casa!.
En 1555 Pierre Belon contaba: “es la más negra de las águilas, y la que tiene la cola más larga. Ésta, al encontrar las tortugas, se las lleva a lo alto con el fin de que, al dejarlas caer, su corteza se rompa en el suelo, para comérselas”
Kruper narraba en 1878: “En Arcadia, donde las montañas no son muy altas, su área de campeo comienza la borde del mar. ¿Qué hurta allí, en la llanura? ¿Son acaso cabras, corderos o terneros lo que devora? Se le ve planeando por encima de la ladera boscosa de una colina, describiendo círculos con la cabeza inclinada y mirada fija: de repente, se deja caer y desaparece de la vista. Ha capturado una presa, es casi segura una cabra. No, no es más que una tortuga que le servirá para saciarse hambre o la de sus pollos. Para poder alimentarse de ella, se la lleva por el aire y la deja caer sobre una roca, donde se rompe… El 14 de marzo de 1861 visité el nido del quebrantahuesos; al pie de la roca en la que el ave se había establecido había una gran cantidad de osamentas y caparazones de tortugas.”

domingo, 24 de enero de 2010

Aunque tenga pinta de “cateta” La Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) no es tonta

Esta curruca se ha adaptado a una dieta variada para garantizar el sustento alimenticio durante todo el año. Una gran población es sedentaria y pasa con nosotros incluso el invierno, aún siendo un ave puramente migratoria. También, otra gran masa nos visita procedente del resto europeo en busca de temperaturas más suaves.
En época reproductora su alimentación principal está basada en insectos y larvas, especialmente en el periodo de cebar a sus crías. El resto del año, especialmente en otoño e invierno, su predicción son las semillas, las bayas o pequeños frutos blandos y carnosos. Tampoco le desagrada la hierba, aunque no es un pájaro típico del suelo, es más, raramente se le ve en él, siendo sus pasos a saltitos cortos.
La capirotada puede considerarse un ave común en toda Europa, pudiéndose encontrar en cualquier zona arbolada, en los páramos, sotos e incluso en los parques y jardines de las ciudades (especialmente en época invernal). En Huesca está presente durante todo el año, criando a lo largo de todo el Pirineo y puntos del valle del Ebro. Se encuentra hasta los 1.600 metros de altitud.
Construye su nido en un lugar umbrío y a baja altura. Es frágil, hecho de hierbas secas y tapizadas de fibras y pelos. La hembra es la que normalmente lo construye y ambos padres incuban durante unos 15 días a sus 4-5 huevos profundamente moteados de pardo y gris.
La Curruca capirotada está dentro de las aves consideradas cantoras, siendo sus notas aflautadas acabadas en tonos altos y claros. El reclamo es un “tac” sonoro y repetitivo y su canto un gorjeo sonoro, copioso y en tonos ascendentes. En las islas británicas es conocido como “el ruiseñor norteño”.
Las fotos diferencian con claridad a los dos sexos, siendo el macho el del capirote o “boina” negro brillante y la de la hembra de color rojiza lumbrosa. En ambos casos, el resto del cuerpo es de tonalidades apagadas, tirando a grisáceas, en la hembra la tonalidad es un poco más parduzca. Es la única curruca que no posee blanco en la cola.
Esta gran curruca de unos 14 cm de longitud ha pasado y pasa muy desapercibida, lo que no nos ha dejado gran cosa dentro de los mitos y leyendas populares. Siendo lo más destacado su utilización en la preparación de determinados brebajes de brujería. Es de suponer que por su aspecto de color apagado, por ser comedor de frutos negruzcos como el sauco, aligustre, moras (frutos=heces oscuras) y por ser asiduo visitante de cepos, siendo por lo tanto fáciles de coger para ellas.
Para terminar se deja una secuencia de imágenes correspondiente a la delicada forma con la que extrae el fruto de un árbol.

jueves, 21 de enero de 2010

Una Invernante Cigüeña blanca anillada (Ciconia ciconia)

Si Mortensen levantara hoy la cabeza no se llegaría a creer lo que ha supuesto para la investigación su invento numérico de colocación en las aves. Aunque con la alegría de ver su iniciativa plenamente implantada, también pienso, que en otros casos, se llevaría las manos a la cabeza de ver aves completamente tuneadas. Lo que para él fue una simple referencia personificada para no solapar datos, se ha ido convirtiendo con los años en algo incluso peligroso para la integridad del ave (anilla metálica, anilla de PVC, Anillas de numeración vertical, plumas decoloradas, bandas alares, arnés, radioemisores, GPS….)
Mortensen perfeccionó en 1890 el marcaje de las aves, así como estableció el primer atlas migratorio con los datos que obtuvo durante los años posteriores de sus anillas unipersonales. Sobre el marcaje de las aves se conocen datos desde la edad de Marco Polo, pero hasta 1890 sólo se realizaban con anillas, cordeles, cintas, o con pergaminos escritos al estilo de las palomas mensajeras y por lo tanto no se sabía con certeza el comportamiento de cada ejemplar.
En la foto de esta cigüeña puede verse sus anillas en el antebrazo de una de sus patas. El lugar de colocación es el adecuado para no dañar al ave, así como para ser visible incluso cuando tiene las patas en el agua. De igual forma, no sufre el deterioro del agua y puede ser legible durante más tiempo.
La foto es de este mes de enero en las cercanías de Zaragoza. Cada vez nos acompañan más ejemplares durante el invierno. El pequeño aumento térmico de estos últimos años les ha hecho más perezosas a emigrar, aunque todavía la gran mayoría emprende su viaje a zonas más cálidas. Algunos ejemplares pueden llegar a recorrer más de 13.000km.
A su regreso siempre ocupan los mismos nidos que abandonaron la temporada anterior. Siendo los machos los primeros en llegar. Durante el primer año de vida de los polluelos siempre estará uno de los adultos acompañándolo mientras el otro adulto se preocupa de traer el alimento. Tal protección garantiza la supervivencia del cigoñino y es tan profundo que si sufre un accidente el adulto que va en busca de alimento llegarán a morir de hambre por miedo a dejarlo solo.
Estas longevas aves, pueden alcanzar los 75 años, siempre ha sido considerado un pájaro de buen agüero y como símbolo del nacimiento de los hijos. Parece ser que tal simbología le viene desde la época romana y asociada a la diosa Juno (junio) a la que estaba dedica esta ave. La diosa dejaba a su cuidado la protección de la mujer, el matrimonio, el alumbramiento y a los recién nacidos. Por tal motivo, las fiestas de las mujeres se realizaban a la llegada de la primavera y asegurarse de este modo que las cigüeñas regresasen de sus migraciones. Y con ellas el buen tiempo, la floración de las flores y el nacimiento de los niños.

miércoles, 20 de enero de 2010

Ardilla roja (Sciurus vulgaris): 4 cosas de este precioso Muridae

No hay duda que lo más característico del esquiruelo sea su larga y poblada cola que en algunos ejemplares puede llegar hasta los 25cm, aunque lo normal es que escasamente llegue a los 20cm.
De su rojiza anatomía también se podría destacar los penachos largos que le sobresalen de las puntas de las orejas. Es curioso descubrir que estos largos pelos sólo los adquiere en época invernar. En la estival se pueden observar con las orejas limpias.
Es un mamífero que ha aprendido a trabajar con sus manos, razón por la que la evolución le ha otorgado 5 dedos largos en ambas patas delanteras, unidas a unas afiladas uñas aptas para el agarre a los troncos y al manipulado de su comida. Su alimento preferido son los piñones, para ello utiliza las manos para sujetar las piñas y llevárselas a la boca, donde unos afilados dientes la rasgarán con gran habilidad, a modo de pequeñas hachas, para dejar al descubierto sus deseados piñones.
Su desplazamiento en el suelo es a pequeños saltos, pero con sus potentes patas traseras le hace literalmente volar de árbol en árbol. En estos saltos de más de un metro su mullida cola le otorga el timón que necesita, así como utilizarlo de balancín para su equilibrio corporal. Como sus patas traseras las utiliza simplemente para impulsarse su evolución ha quedado en reducida a cuatro dedos, con poderosas uñas de agarre y unos mullidos almohadones en la zona plantar para la minimizar el imparto. Las patas delanteras también están almohadilladas en la zona plantar.
Ya se ha comentado su predilección por los piñones, pero en su dieta también está los hayucos, yemas, raíces, hongos, larvas, caracoles, semillas, nueces, avellanas, bellotas, avellanas... e incluso pequeños animalillos y huevos. Cuando la comida es abundante suele almacenarla para el invierno.
Sus ojos son grandes y vivos.
Parece ser que una ardilla puede llegar a vivir simplemente tres años.
Los pinceles de las puntas de las orejas, siempre muy erectas, se mueven en el aire, mientras en hocico y los ojos no paran de moverse en ningún instante, captando así cualquier movimiento que hay en su cercanía. Dando siempre la sensación de nerviosismo.
Entre sus enemigos naturales están las garduñas, martas, armiños, gatos monteses, comadrejas y las águilas, aunque gracias a su habilidad y agilidad en muchas ocasiones logran salvarse.
Su carne es bastante sabrosa y dicen que su sabor tiene cierto gusto a piñones. Razón por la que antiguamente fue bastante perseguida.

martes, 19 de enero de 2010

Otro “acróbata” el Herrerillo común (Parus caeruleus).

El Herrerillo común es otro párido inquieto por naturaleza, no para ni un segundo, incluso comiendo, pasa por una infinidad de posturas diferentes. Los páridos son aves tremendamente equilibristas, defendiéndose en todas las posturas que uno puede imaginar, tan cómodos están cabeza arriba como hacia abajo. Esta inquietud corporal seguramente viene determinada por su diminuto tamaño que no llega a los 12cm de longitud. Tal actividad garantiza un calor corporal adecuado (un “debe” que soportan todas las aves menudas). También es un factor de supervivencia, garantizando así una mayor dificultad a ser apresados por las rapaces.
El nombre de Herrerillo le viene de su fino canto, ya que se parece al sonido que produce los golpes del martillo que da el herrero contra el yunque.
Están muy unidos a su zona de cría, por lo que podemos considerarlo residente y muy sedentario. Sólo las condiciones ambientales le hacen desplazarse momentáneamente. Su hábitat es muy variado, pudiéndose ver prácticamente en cualquier arboleda, incluyendo los parques y jardines.
En Huesca tiene una amplia distribución. En la montaña ocupa bosques húmedos, arboledas y en menor medida pinares. Por encima de los 1.000 metros de altitud es menos abundante, aunque llega a criar a un poco más de 1.500m.
Se alimenta de semillas, frutos secos, insectos, arañas, brotes tiernos… Es asiduo visitante de los comederos artificiales de los jardines. Hay un dicho que dice que se alimenta de todo lo que pilla, por lo que en algunos sitios es considerado muy egoísta, ya que todo lo quiere para él. Quizás la mayor diversión, que un aficionado a las aves puede disfrutar con estos pajarillos, es el momento que la gran prole de pollitos salen del nido y desde una ramilla piden todos juntos comida a los esmerados padres.
La reproducción es realizada en un nido realizado de musgo, en ocasiones mezclándolo con hierbas, en el que su entrada circular tapiza con pelo y plumillas. Realiza una gran puesta, llegando en ocasiones hasta los 16 huevos. La incubación esta realizada exclusivamente por la hembra, siendo el macho una parte importante en la alimentación de las crías durante los primeros días. La alimentación de semejante progenie les supone un verdadero quebradero de cabeza, aunque no deja de ser admirable.
Como puede verse en las fotos, su color es inconfundible. Posee el cocorote, las alas y la cola de un color azulado más o menos intenso, con las partes inferiores amarillentas, con una raya central oscura. Las mejillas las tiene de un color blanco puro, con lista ocular y babero negros. El pico es corto y negro. Las patas de color azul grisáceo más o menos oscuro. Ambos sexos son parecidos pero destaca el macho con el capirote de un azul más vivo y brillante, mientras que en la hembra el azul es mucho más apagado. En los jóvenes el plumaje tiende a tonos verdosos.

domingo, 17 de enero de 2010

El “Tamborilero” pájaro carpintero: Pico picapinos (Dendrocopos major)

Después de observar a esta preciosa ave lo que más llama la atención es que es más conocida por su sonido que por la belleza de su plumaje. El picapinos golpea con una inusual fuerza los troncos secos o huecos de los árboles. En ocasiones el martilleo es tan repetitivo que parece una ametralladora o un martillo perforador, pudiendo llegar cada “ráfaga” a 12 golpeteos en escasamente un segundo. No siempre los picotazos ocasionan daño al tronco, lo que se ha llegado a pensar, que en estos casos, busca la resonancia del tronco para comunicarse o delimitar su territorio.
Lógicamente esta habilidad le sirve como una inmejorable herramienta para su alimentación. La fuerza de su pico le sirven para acceder a toda la serie de insectos perforadores de la madera, incluyendo a sus larvas. De igual forma, la perforación de los troncos le hace acceder a la savia que absorbe con su larga lengua pegajosa. La pegajosa lengua también le facilita la caza de las hormigas.
Su lengua es un arpón muy fino, provisto en su extremo de una punta dura y ganchos dirigidos hacia atrás. Su característica pegajosidad viene determinada por una saliva viscosa. Es un poco camaleónica lo que puede proyectarla a varios centímetros del final del pico, lo que le hace atrapar a presas a distancia, penetrando por las galerías perforadas por los insectos.
Aunque pueda parecer lo contrario también es un ave que se alimenta de frutos secos, como piñones, nueces, avellanas, bellotas, bayas, semillas… Cuando las cáscaras de las mismas le impiden llegar a su deseado alimento realiza la curiosa habilidad de clavarlos en los agujeros o grietas de los troncos para “sostenerlas” y así poder martillearlos con tremenda habilidad para acceder a su interior. Con las piñas también realiza el mismo rito para llegar a los piñones.
Los árboles son su medio natural de supervivencia, de ellos no solo se alimentan o comunican sino que les sirven para la construcción de sus nidos. Grandes agujeros taladrados en un tronco, a considerable altura, en forma elíptica u oval, le proporcionarán su cobijo reproductor. Ambos congéneres suelen construir un nuevo agujero cada año, aunque en ocasiones utiliza el mismo árbol para realizarlo. Dicha labor les cuesta de dos a tres semanas, dependiendo de la naturaleza de la madera a perforar. La nidada consta de 4 a 7 huevos de color blanquecino que incuban igualmente ambos adultos.
Los picapinos suben con gran rapidez por los troncos, en la que su cola corta y tersa y las especiales uñas de las patas le proporcionan unos impecables útiles de escalada. Su progresión por el tronco es tan hábil hacia arriba como en el movimiento circulatorio alrededor del tronco.
El Picapinos es el pájaro carpintero más común en el territorio europeo. Es de tamaño mediano (unos 25 cm de longitud) y posee un fuerte contraste blanco y negro. Se distingue por las grandes manchas blancas en los hombros, contrastadas con el bajo vientre, de rojo brillante. La mezcla del rojo, blanco y negro le hace inconfundible. La coloración de la cabeza nos hará diferenciar con gran facilidad el sexo del ejemplar observado. El macho posee el cocorote rojizo (igual que el vientre) y la hembra por el contrario lo posee negruzco.
Su principal arma “el pico” es potente, en forma de cuña y lo tiene recubierto de una materia córnea muy dura. Con estas características es muy fácil imaginar la fuerza de las sacudidas que soporta su cabeza cuando golpea contra la madera. Por tal motivo su cráneo se halla adaptado para esta actividad. Todos sus huesos son mucho más sólidos que el resto de las aves y están soldados con el pico en forma de armadura homogénea, protegiendo así su cerebro de las sacudidas. También los tendones y los músculos participan en este sistema de amortiguación.
En la foto puede observarse como en el martilleo cierra los ojos, seguramente como medida de precaución para impedir que le salpique alguna astilla o alguna porquería a los ojos.
Adivinanza: La primera adivinanza del año está referida a la portada ¿qué pájaro fotografiado en Embún ilustra la nueva temporada del blog?