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lunes, 19 de octubre de 2009

La Naturaleza como indicador meteorológico

El hombre siempre ha mirado con entusiasmo todas las variaciones que en la naturaleza se han ido dando. Estos cambios han proporcionado, en todo momento, unos datos atmosféricos acordes a cada época del año. Se puede considerar estos estudios, o esta curiosidad, como aspectos fenológicos. La OMM (Organización Meteorológica Mundial) define a la fenología como “el estudio de las fases de la vida de las plantas y animales en relación con el tiempo y el clima”. La definición más acorde a este fenómeno se ha encontrado en el Calendario Meteorológico de 1984 la cual dice “Es el estudio de los fenómenos periódicos de los seres vivos (plantas y animales), y su relación con las condiciones ambientales determinadas por el tiempo atmosférico (temperatura, lluvia, viento, humedad, insolación, etc.). Por tal motivo los seres vivos son unos perfectos “registradores” de las condiciones atmosféricas a lo largo del año. Así la floración, maduración de los frutos, la caída de las hojas, etc… se producen todos los años dentro de unas mismas fechas. Los pájaros realizan los desplazamientos migratorios, el celo, la época reproductora, los primeros cantos, así como los primeros vuelos de los insectos se pueden considerar igualmente como fases habituales del reino animal.
Esta observación de la naturaleza y la valoración de los históricos que se han ido recogiendo año tras año han dando una serie de datos bastante preocupantes a nivel mundial, dando por seguro que se está produciendo un cambio temporal del clima, debido tanto a causas naturales como a la actividad humana. Se ha estimado que la media global se ha incrementado en un 0.6ºC. Aunque este incremento parece casi imperceptible, ha conllevado una respuesta por parte del reino animal y vegetal. Por ejemplo se ha observado que la línea arbórea y vegetal de las altas cumbres ha aumentado de altitud en la última década, los peces de agua caliente han aumentado en número de ejemplares de forma pronunciada, la aparición de insectos o el inicio de la reproducción de aves se ha adelantado en las últimas décadas.
Se ha estimado que durante este siglo las temperaturas aumentarán unos 3ºC lo cual alterará todavía más los ciclos del mundo natural.
Gracias a estos estudios fenológicos se sabe que por ejemplo la cigüeña cada vez llega más pronto a la Península y que alguna de ellas no se van nunca. Mientras en el caso de la grulla ocurre todo lo contrario.
A modo de curiosidad se citan las especies que en un principio se tomaron como indicadores fenológicos en España de aves e insectos: llegada y emigración de aves: Vencejo común (Apus apus), Cigüeña blanca (Ciconia ciconia), Golondrina común (Hirundo rustica), Tórtola (Streptopelia tursus), Abubilla Upupa epops), codorniz (Coturnix coturnix) Abejaruco (Merops apiaster). Se oye por primera vez su canto: Cuco (cuculus canorus) y Ruiseñor común (Luscinia megarhyncha). En cuanto a los insectos: Mariposa blanca de la col (Pieris rapae) fecha en que se ve por primera vez en vuelo y la Abeja (Apis mellifica) Fecha en que se ve por primera vez visitando las flores. Para los recién llegados se puede tomar como referencia los siguientes 4 indicadores: Floración del almendro, la llegada de la primera golondrina, el primer canto del cuco y la visión del primer vuelo de la mariposa de la col.

Aveadivinanza: ¿Qué "chica" te mira hoy?

2 comentarios:

Toñin dijo...

Una cardelina jajajaja, mu dificil está

jarnaco dijo...

No es tan difícil como pueda parecer, este fringuílido es muy común durante todo el año, aunque ahora el incremento de individuos crece por estar en pleno periodo migratorio invernal. Una pista: aunque no se puede apreciar en la foto lo más característico de ella son sus bandas alares blancas (como si fuera un cabo militar) Otra Pista: uno de estos ejemplares lo anillamos en Embún y apareció en Lituania (en una entrada hay una referencia a él). NOTA: Las irregularidades alrededor del ojo pudieran ser debido a una acumulación de pulgas o pequeñas garrapatas...