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jueves, 20 de agosto de 2009

La importancia de la ganadería extensiva para las aves

La ganadería se ha estado practicando desde los primeros pobladores de nuestra tierra. Unido a la agricultura, ha sido uno de los principales sustentos alimenticios para el hombre. La cadencia por encontrar un sustento de vida diferente les hizo reunir grandes rebaños que pastaron a lo largo de todo el territorio aragonés.
La población ganadera ha supuesto desde siempre un aporte alimenticio único, por su calidad, para nuestras aves. El saber popular de nuestros antepasados por aprovechar al máximo los recursos que se disponía en cada momento, les hizo “donar” los ejemplares de ganado muertos a los animales salvajes, tales como las aves y las alimañas. Estos aportes se realizaban directamente en el monte, cuando el ganado moría en el pastoreo, o en los conocidos muladares, cuando se morían en la finca o el poblado donde habitaban. Tales lugares eran muy conocidos y visitados por los animales salvajes. Era un acuerdo mutuo entre ambas partes, unos les ofrecían comida y los otros se deshacían de los ejemplares muertos.
Los hábitos de la humanidad han cambiado en gran medida en este medio siglo, reduciéndose de manera alarmante esta práctica por cambios rutinarios de vida. El nivel de vida de la humanidad ha crecido y esto ha supuesto un abandono de este duro trabajo y nos hemos adaptado a estos trabajos/salario mucho menos esclavos.
Esta disminución ganadera no sólo ha supuesto un impacto a nuestras aves, sino que está afectando a la masa vegetal, notándose un cambio sustancial en los pastos donde visitaban nuestra ganadería y ya no lo hacen. El pastoreo garantiza un abono a la tierra, además de realizar un entrecabado de la misma (remover) para airear el suelo.
La ganadería y las aves siempre han estado muy unidas, en época estival por los grandes rebaños que pastan en las cotas altas de montaña, y en época invernal la posibilidad de encontrar alimento en los muladares de los pueblos, cuando es más complicada la localización de alimento en estado natural.
El cierre hace unos años de los muladares a consecuencia de la enfermedad de las vacas locas supuso la privación de esta forma de alimentación para nuestras aves, si a esto le sumamos que también se prohibió dejar cualquier ganado muerto en el monte se puede considerar que el daño fue doble. Personalmente pienso que en un primer momento la medida fue correcta, ya que no se sabía en que punto de infección estaba el ganado español y pudiera haber producido un brote infeccioso demasiado grave como para dejar en estado crítico a especies como el Quebrantahuesos muy centralizados en su extensión Pirenaica. También me pregunto que ¿para qué tanto tiempo con esta prohibición? La primera propuesta que se empezó a plasmar era del todo lógica, crear una red de comederos o Puestos de Alimentación Suplementaria (PAS) que garantizaran un alimento saludable adecuado. El proceso ha sido muy seguro, y también lento, que ha hecho “padecer” demasiado a nuestros buitres, quebrantahuesos, alimoches….y todos los animales que de esto se alimentaban. Desde la Unión Europea la veda se está levantando por fin y con ello, es de suponer, que será un alivio para nuestros alados.
Los que hemos vivido y compartido la vida en medio de la naturaleza te hace ver diferente, así te das cuenta que ambas partes están y estarán juntas siempre hasta que una de ellas falte por algún motivo no deseado, es impensable ver quebrantas, buitres, alimoches, urracas, cuervos…. fuera de lugares donde no hay alguna explotación ganadera o de las zonas de pastoreo.
La anécdota más especial que puedo narrar, y que une a ambas partes, es la nidada hace unos años de una pareja de Quebrantahuesos, sacaron adelante un hermoso pollo que voló a finales de junio, pero lo más curioso fue que a escasos 5 metros por debajo de su mullido nido, un rebaño de ovejas y cabras pasó gran parte de su ciclo reproductor durmiendo en una confortable cueva labrada en la roca. Pero quizás la mayor sorpresa para mí fue ver al anciano pastor visitando al rebaño cada dos días. Todo esto te hace pensar en la importancia de esta práctica, en que además de necesaria para la supervivencia de las aves es beneficiosa para el equilibrio del ecosistema. Sería necesario un empujón administrativo y burocrático para aumentar nuestra explotación ganadera y tomarlo como una acción conservacionista de nuestra flora y fauna.
Adivinanza alada de hoy: ¿a quién pertenece esta ala?

2 comentarios:

Toñin dijo...

Yo diría que de un pájaro...y sino he acertao ya no digo na mas

jarnaco dijo...

hombre no te has equivocado...pero la cuestión es ¿qué pájaro?...pero vas por buen camino jejeje