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viernes, 28 de agosto de 2009

El Girasol (Helianthus annuus) mirando a la cara de su amado

Estas hermosas plantas son poco exigenten en cuanto a la calidad del suelo, aunque prefiere los que son ricos en materia orgánica y si encima son arcillosos/arenosos mucho mejor. No soporta los salinos. Necesita bastante cantidad de agua durante el periodo de formación y llenado de las semillas del girasol .
Hoy en día no hay fronteras que hagan frenar cualquier tipo de cultivo o hábitos alimenticios, por eso te da la impresión que todas estas plantas han estado con nosotros desde siempre, cuando la realidad es que especies como este girasol no comenzaron a cultivarse en España, en plan explotación, hasta el año 60 en Andalucía. Desde entonces su incremento ha sido espectacular al ser una alternativa cultivable en terrenos de secano.
El origen se remonta al año 3.000 a.C en el norte de México y oeste de los EEUU, las tribus indígenas ya cultivaban el girasol del cual sacaban una especie de harina. A Europa lo trajeron los colonizadores españoles y desde aquí se trasladó al resto del territorio europeo, aunque más bien como carácter ornamental que como elemento alimenticio. La falta de otros aceites y su poder de sólo congelarse a temperaturas muy extremas le hizo popularizarse con gran velocidad en el siglo XIX en los países del este. Rusia es hoy en día el mayor productor mundial, siendo España es el país de la Unión europea con mayor territorio cultivado.
El aceite de girasol se obtiene por el prensado de las semillas de la planta. Además de su gran utilidad culinaria, el aceite de girasol se emplea como lubricante, como componente de pinturas, para velas e incluso para la fabricación de jabón. Ya se está investigando su utilidad como combustible ecológico en motores diesel y ser así un posible sustituto a los combustibles derivados del petróleo.
Cuenta una antigua leyenda que el majestuoso Apolo conducía el carro del sol por los cielos, llenando de luz todo el Universo y siendo posible así la vida.
Un día una joven ninfa le observó por primera vez y en ese instante quedó enamorada de él. El apuesto Apolo también se enamoró de ella, aunque su amor duró poco al conocer al cabo de unos días a otra hermosa joven.
Desolada se apartó del mundo y entre lloros se adentró en el árido desierto. Allí apartada de todo contacto humano, tumbada en la abrasadora arena y ya medio muerta, sólo deseaba volver a que se hiciera de día y saliera el sol conducido por su amado Apolo, sus llorosos ojos seguían agonizantes su recorrido. La joven no dejaba de pedir a los dioses que nunca le privasen de seguir viendo su rostro.
Cuando estaba ya en el borde entre la vida y la muerte, los dioses se apiadaron de ella convirtiéndola en una hermosa flor con la capacidad de poder mover su gran rostro en dirección al punto en el que más brilla el sol. La joven convertida en girasol no ha dejado de ver a su amado desde entonces y así será por el resto de los tiempos.
La adivinanza del día
¡aguza la vista!

4 comentarios:

Toñin dijo...

jjaajjajaa si no es con pistas no hay manera....mmmmmhhhh....Aguzanieves???????? :-)

jarnaco dijo...

efectivamente es la aguzanieves, así es conocido por un minoritario grupo de personas... ahora sólo falta ampliar la solución a su nombre común más extendido

Toñin dijo...

pues pues pues, lavandera?

jarnaco dijo...

pues pues pues sí.... correctamente sería: Lavandera blanca o Motacilla alba, ya que hay varias variedades de Lavanderas: L. boyera (Motacilla flava)y L. cascadeña (Motacilla cinerea. En los países del Este hay otra variedad, la L. cetrina (Motacilla citriola) pero no tengo referencias que se haya visto ocasionalmente por estas tierras. Dentro de esta variedad de L. alba hay una subespecie también observada ocasionalmente y es la L. blanca enlutada (bastante más oscura en el dorso)