Seguidores

jueves, 6 de agosto de 2009

Comer sin masticar.......

Para nosotros es impensable alimentarse sin un proceso de trituración y masticación previa antes de tragar.
La peculiaridad de las aves le hace alimentarse con una tremenda rapidez y al no masticar le es necesario tener un aparato digestivo acorde a sus condiciones. El alimento entra por la boca y al no poseer dientes es tragado directamente. Si separamos ambas mandíbulas lo único que observaremos es una hendidura longitudinal en la parte superior -zona media- que pone en contacto la cavidad bucal con las fosas nasales -recibe el nombre de coana-. También en el “techo” bucal –más atrás- se abren dos orificios correspondientes a las Trompas de Eustaquio. Lógicamente una pequeña lengua córnea triangular. Por detrás de la lengua se abre el orificio de la Glotis y más hacia atrás se abre el orificio del Esófago, en forma de una gran hendidura transversal, que es por donde entra el alimento al tragar.
Al final de esta estructura algunas aves presentan un ensanchamiento, denominado Buche, donde puede permanecer el alimento intacto un cierto tiempo. En las aves granívoras este buche está especialmente desarrollado. Lo ingerido es transportado a un complejo estómago compuesto de dos partes: un proventrículo anterior, cuyas partes segregan jugos digestivos (descomponen químicamente los alimentos) y sigue una bolsa de paredes muy musculosas, la molleja, donde se lleva a cabo la trituración mecánica de los alimentos ingeridos.
Con todo esto podemos llegar a entender un poco el sistema alimenticio de las aves y el proceso digestivo de sus alimentos. El problema radica, cuando quieres entender lo mismo, en especies tan especiales como el Quebrantahuesos, donde su hábito de alimentarse de grandes huesos te hace pesar en un “estómago de hierro”. Según J.F. Terrasse el tubo digestivo presenta adaptaciones particulares: muy reforzadas. Las paredes del esófago (21-25cm de longitud) son igualmente muy elásticas y pueden adaptarse hasta el punto de acoger una pata de cordero. Buche escasamente marcado, ya que no posee la bolsa de almacenamiento anterior al estómago. En su lugar, es el esófago el que cumple esa función cuando traga grandes huesos. Posee un gran estómago –hasta17cm de largo- que puede contener hasta 4 patas. Sus paredes segregan ácido gástrico. Debido a las condiciones de su alimentación la función de la molleja queda restringido y no realiza ninguna función trituradora, ni ninguna otra función mecánica….”menuda estomaguera”.
Las grandes rapaces expulsan por la boca, en forma de bolas, las partes óseas, pelos y demás materiales que no pueden ingerir, son las llamadas egagrópilas, especialmente reseñables en las rapaces nocturnas por las características de su alimentación.
Adivinanza del día: ¿Quien te mira?

No hay comentarios: