Seguidores

martes, 14 de julio de 2009

Una joya en casa


Sin que sirva de precedente hoy se introduce en el blog una flor puramente de jardinería y más por la belleza de las mismas que por lo que sabía un servidor de ellas.
Qué más decir de estas flores que no se describan ellas por si solas. No soy muy entendido en flores y menos si están entre macetas, así que en principio lo que más me llamó la atención son sus hermosas flores en forma de largos pendientes. Su nombre no podría ser de otra manera y perfectamente describen su forma y el gran valor armonioso de las mismas “Pendientes de la Reina”, aunque también reciben el nombre de Fucsia.
Es una flor elegante de porte arqueado y con gran cantidad de flores, que no deja de florecer durante toda la temporada (según cuenta nuestra experta madre)
Los pendientes de reina son unas flores puramente de exterior, aunque si el lugar está muy soleado y no está la temperatura elevada en la habitación puede conseguirse conservar interiormente. A pesar de requerir lugares con mucha luz no soportan la luz solar de forma directa. Requiere bastante humedad, en invierno es recomendable que el suelo esté ligeramente húmedo (sin encharcamientos) y es bueno un rociado. Para la época invernal es recomendable realizarle una pequeña poda de las ramas y trasportarlas al interior (según especificaciones realizadas anteriormente), se pueden mantener en esta época en el exterior siempre que la protejamos de las heladas (bueno…en el pueblo es impensable dejarla en la ventana).
Entre las curiosidades de la “Fucsia” tenemos a una variedad en Nueva Zelanda considerada como un arbusto, ya que su porte es superior a los 12 metros. También parece ser que recibe el nombre del botánico Leonhart Fuchs, aunque la primera vez que se hablo de ella fue alrededor del siglo XVII. Hay un pequeño mito relacionado con ella que según se cuenta al colocarlas sobre alguien que está dormido, la flor hará que esta se despierte y producirá que se enamore de la primera persona que vea.
Las flores de la foto llevan el esmerado cuidado de mi madre, que aún no sabemos de donde saca el tiempo para llegar a todo.

No hay comentarios: