Seguidores

domingo, 5 de julio de 2009

Un alto en el Camino.... a "rosas" seguro no olía

Descansando de la agotadora caminata, al refugio del abrasador sol veraniego, en un susurrante arrollo de montaña, se me acercó esta diminuta e imprudente mariposa, aunque en esta ocasión su comportamiento no le supuso ningún daño. Estas mariposas reciben el nombre de Ícaros (Polyommatus icarus). La foto hace buena referencia a su diminuto tamaño, no soliendo pasar de los dos centímetros. Especie muy común en España, así como en el resto del territorio europeo. Las alas del macho son azules con tintes de color violeta pálido, y un estrecho borde blanco; las de la hembra son marrones con tinte azul y lúnulas naranjas bordeadas de negro.
Mientras buscaba la cámara en la mochila por mi mente no dejaba de recodar su leyenda, llegando a la conclusión que seguro era un descendiente del osado protagonista de la historia.
Cuenta la leyenda que para evadirse de una prisión Ícaro y su padre fabricaron unas alas de madera y las cubrieron con plumas, utilizando cera como elemento de unión. Se las colocaron en cada brazo y con los primeros aleteos empezaron a levantar el vuelo. Al instante estaban sobrevolando el cercado que les impedía la libertad. El Padre temeroso del instante ordenó a Ícaro no volara demasiado alto, pero éste al sentir las caricias del viento y el calor del sol no dejó de subir hasta que se acercó tanto al sol que la cera se derritió ocasionado el desprendimiento de sus plumas y con ellas el desplome del pequeño Ícaro como si de una ave herida se tratase. Esta triste historia hace pensar en las imprudencias que cometemos, donde acabamos hipnotizados por cualquier luz y por la necesidad de volar altos y sobretodo libres. Estas osadías nos hacen descubrir también mundos nuevos, sino acabaríamos todos como el padre de Ícaro, del cual nadie se acuerda.
Una vez que la mariposa terminara su inspección de mi pie y se fuera volando libre se me acercó esta preciosa Argynnis, que en comparación con la Ícaro era enorme casi gigantesca. Puede observarse igualmente lo impresionante que estaban los cardos de la zona.

No hay comentarios: