Seguidores

martes, 7 de julio de 2009

Otro "chorlito" como yo

Así deberíamos de ser todos en medio de la naturaleza….insignificantes y pasar totalmente desapercibidos, aunque lo que hagamos sea lo más hermoso, curioso, gracioso o increíble como el camuflaje de este chorlitejo chico (Charadrius dubius) a la orilla del Ebro a su paso por La Alfranca de Zaragoza.
Hay que reconocer que me costó más localizarlo que al pobre Wally escondido en cualquiera de sus dibujos. La foto da buena referencia del perfecto camuflaje de estos pollos con el medio donde crían y por supuesto del lugar donde los padres han elegido la nidada. Las cosas que nos aparecen sin esperarlo las valoras mucho más, llegando a tomarlo como un regalo que el medio natural nos da. Para un simple aficionado, y sin ser un gran observador de las aves limícolas, el poder disfrutar de ellos te llena de total satisfacción.
El descubrimiento de la nidada fue de forma totalmente casual ya que mi interés radicaba en realizar una foto a los adultos con una calidad lo suficientemente nítida como para poder resaltar sus grandes ojos amarillos. Para tal empresa dediqué parte de esa mañana en esconderme entre las vergueras de las orillas.
Una gran sonrisa se me dibujó en la cara cuando apareció el primer pollito blanquecino de patas larguiruchas y endebles por mi derecha. Éstos a la mínima señal de peligro del adulto se agachaban como acurrucados al suelo, permaneciendo totalmente inmóviles hasta que el adulto los tranquilizaba. Es envidiable y también angustioso pensar el pánico que deben pasar los pollos en estas situaciones, cuando su imposibilidad por volar les obliga al camuflaje como único poder de supervivencia.
Cuando se ven sorprendidos ¡Qué comportamiento tan extraño el de los adultos! (cuando salí de mi camuflaje) parece que hincha el pecho viéndosele laceadas las plumillas del pecho y marchando en dirección contraria a los pollos, estirando de vez en cuando una de sus alas (parece incluso que está herido). Cuando lo cree oportuno levanta el vuelo de forma veloz entre pitidos (algo parecido a un crrii u..crrii u..crrii u). Es de suponer que es un comportamiento para que los enemigos se fijen en él y que aparten la vista del pollo. Éste una vez tumbado e inmóvil le es más fácil pasar desapercibido ante el enemigo.
Este chorlitejo cría en el suelo, en lugares que por lo general son difíciles de ver, pone de 1 a 4 huevos entre abril y junio. Su alimentación está basada en pequeños invertebrados que picotea del suelo. Se alimenta con la forma de correr, picotear y correr. Alas color pardo grisáceo uniforme y sin raya blanca. Patas color carne rosáceas. Se le destaca sus grandes ojos redondeados con el anillo ocular amarillento. Pico oscuro.

2 comentarios:

Toñin dijo...

Cuanto nos queda por aprender, genial la cria, tenías razón que es el camuflaje perfecto

jarnaco dijo...

cuantas veces nos gustaría estar camuflados con el chorlitejo, ¿no?.
Puedes imaginarme con un ojo viendo donde estaban las crías y con el otro el adulto haciendose el herido o el "loco", ¡pensaba que le había dado una "jamacuco"! A los pollos no me acerqué casi nada con el 500 me vale. Al instante bajo un adulto y los pollitos en pié como campeones