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miércoles, 8 de julio de 2009

Nuestro "crak" el Principe azul...ni que fuera Florentino

El Martín pescador (Alcedo atthis) es sin duda el principe de nuestros ríos, rápido y veloz como una flecha, armado con un potente pico en forma de espada que le facilita la captura de sus presas, gran nadador y encima con un plumaje de preciosos colores. Lo tiene todo como Cristiano Ronaldo o Kaka y aunque no vende camisetas, ni sus contratos publicitarios son astronómicos, sí que el Martín vende en calidad de agua donde habita, siendo un buen indicador, y una mejor referencia, de la pureza del agua.
Los griegos lo relacionaban con la protección de las tormentas y según alguna leyenda era amante de Neptuno.
Recuerdo cuando en mis primeras escaramuzas en este mundo de la ornitología me sorprendía verlos tanto con tonalidades azuladas o como verdosas, llegando a dudar en si era una característica de los sexos…. en realidad su color es idéntico en ambos sexos, pero según la inclinación de los rayos solares hace percibir la tonalidad azul o verde. Ahora ya he aprendido que la diferencia más destacada y utilizada para diferenciarlos es la base del pico (o mandíbula inferior) que en la hembra es de color anaranjado-rojiza, mientras el macho tiene el pico totalmente negro. Muy a nuestro pesar, el llamativo plumaje no es un síntoma para poderlo observar con facilidad, ya que por lo general es difícil de ver, permaneciendo inmóvil en una rama sobre el agua en espera de su presa (en esta situación su plumaje lo hace casi invisible con el Medio). Es más fácil escuchar antes su característico reclamo que verlo. Se alimenta de peces, ranas e insectos acuáticos, siempre desde una rama que le sirve de percha o atalaya. Una vez capturado el pez entre ambas mandíbulas de su pico vuelve a su rama donde lo golpea repetidas veces contra la rama y después lo va girando hasta que consigue introducírselo en la boca por la cabeza del pez, es la forma adecuada para facilitarle el tragar y que las espinas no le produzcan ningún daño.
Bucea con el pico abierto y la membrana nictritante o tercer párpado cerrado. Hay un dicho popular que dicen que los Martines pescadores mueren ciegos, de tanto tirarse al agua, llegando a quemar sus párpados (No he encontrado nada científico al respecto…???)
Su nido es una cueva o túnel perforado en la tierra y siempre cerca del agua. Pone de 5 a 7 huevos entre mayo y julio (puede realizar dos nidadas), Los padres incuban la nidada durante tres semanas. Las crías nacen ciegas y desnudas, pero empluman en un mes y los padres las alimentan hasta que aprenden a pescar.
Para terminar, simplemente nombrar que, en una de mis primeras entradas ya se habló del Martín pescador y se dieron otra serie de datos, unida a una preciosa leyenda (se puede leer todavía)

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