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lunes, 8 de junio de 2009

“Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz”

En esta época de la tecnología, del TDT o del Internet no hay nada que se escape al conocimiento del que quiera aprender, por eso es fácil que mis sobrinos más pequeños, Iván y Sara, sepan la respuesta a la adivinanza que titula esta entrada, cuando la cigüeña es un ave que, por desgracia, no llega a nuestro valle pirenaico.
Esta gran ave zancuda puede llegar hasta los 112cm, de un color blanco y negro (muy intenso en ambos colores), con patas muy largas, al igual que su pico. Tanto las patas como el pico de color rojizo. Su alimentación a base de roedores, reptiles y grandes insectos le ha otorgado el cariño de los agricultores, aunque debido a su carácter gregario determinadas poblaciones con un número grande de individuos llegan a ser perjudiciales en determinadas explotaciones. A pesar de este cariño recibido por los agricultores su principal fuente de alimentación está basada en los animales de agua dulce que habitan a poca profundidad (cuando residen cerca de este hábitat). También se alimenta de anfibios y pequeños mamíferos.
La cigüeña blanca (Ciconia ciconia) es puramente migratoria pasando los inviernos en el sur del Sahara, llegando algunas colonias hasta la provincia de El Cabo. Cada vez tenemos más ejemplares que se aventuran a pasar el invierno entre nosotros. Estos ejemplares terminan siendo muy asiduos visitantes de los basureros debido a la disminución de su dieta alimenticia en esta época.
Construyen unos voluminosos nidos de Palos, barro, paja, trapos, y materias diversas, siendo muy asiduos en lo alto de campanarios, grandes edificios, postes del tendido eléctrico, árboles e incluso acantilados. Sus huevos son blancos y la puesta suele consistir 2 a 4 huevos pero en ocasiones pueden llegar a 6 unidades, en una única nidada entre abril y junio. La incubación suele durar unos 33 días y el pollo suele permanecer unos 60 días en el nido. Los jóvenes nacen casi desnudos aunque les crece pronto el plumón. Todo el proceso reproductor es llevado por ambos miembros de la pareja. Ambos miembros suelen realizar una especie de ceremonia cuando están juntos en el nido, una especie de continuo saludo llegando incluso a tocar con el pico el dorso, al llevar sus pico hacia atrás. También suelen realizar un llamativo golpeteo sonoro con el pico. La madurez sexual de los jóvenes no la obtiene hasta transcurridos tres o cuatro años. Suele vivir unos 20 años.
La Cigüeña vuela con fuerza, con el cuello estirado y las patas hacia atrás. Suelen dejarse llevar por las corrientes térmicas. Costumbre que suele aprovechar en sus viajes migratorios para conservar su energía. Su pose andando es majestuoso, como de señora distinguida o de alta cuna.
La primera cita en Aragón procede de 1918, en la localidad de Ejea de los Caballeros, siendo declarada en 1981 especie protegida, y está incluida en los catálogos nacional y regional de especies amenazadas.
Su costumbre de volver a frecuentar los mismos nidos le ha otorgado igualmente ser considerado un símbolo de buenaventura y fertilidad. Desde siempre asociada al nacimiento de los hijos, ¿quién no recuerda la imagen de una gran cigüeña trayendo al bebe acunado en una sábana atada a su largo pico?. Quizás por ese motivo viene la adivinanza/chiste lepero que pregunta ¿cómo abortan en Lepe?..... “Tirando piedras a las cigüeñas”. En el Antiguo Testamento la consideraban como uno de los animales impuros. En los pueblos árabes es portadora de dicha y gozo, al coincidir su llegada con la finalización de la estación invernal. Se la relaciona con la sabiduría y la lucidez.
“Tu casa de palos en el campanario, llegas por San Blas y por septiembre de vuelta ya estás”

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