Seguidores

domingo, 24 de mayo de 2009

Las cotorras zaragozanas

Quienes frecuenten los parques y jardines o por cualquier zona verde de Zaragoza han podido percibir el incremento considerable de las ruidosas cotorras, este incremento se puede convertir en un problema para el ecosistema zaragozano. La amplia población de esta especie está haciendo desplazarse a otras especies fuera de la ciudad e instalándose en los campos de cultivos cercanos. En muchos casos ya se empieza a considerar como plaga y desde determinados medios se está intentando controlar.
Estos pequeños loros no son autóctonos de nuestra zona, y se venden en muchas tiendas de animales de nuestra ciudad. Debido a la suelta en libertad de forma deliberada o por descuidos el incremento de ejemplares se está multiplicando de forma asombrosa. Aunque la mayoría son cotorras argentinas, también se han localizado de la variedad kramer. Su presencia en la ciudad se puede considerar como reciente y sus primeros ejemplares censados en libertad pudieran tratarse del 2000. En 2006 había alrededor de 50 nidos en el parque Tío Jorge, y la mitad de ellos de un tamaño tan abultado de ramaje que corrían serio peligro de desplome. Hoy en día se pueden observar en cualquier zona verde de la ciudad, incluido en los alrededores del canal imperial o río Ebro. Tampoco es extraño verlas ya en los galachos de Juslibol, incluso en campos cercanos donde están dañando cosechas.
El volumen de sus nidos es un peligro añadido siendo en muchos casos de unas proporciones descomunales. C. Belinchón y otros autores escriben acerca de la curiosa costumbre que tienen estas aves de construir nidos para vivir en ellos de forma permanente; esto podría explicar el hecho de que las cotorras estén construyendo sus nidos en cualquier época del año. Hay que reseñar lo comentado por algunos pajareros que dicen que en cautividad tienen algunos casos criando hasta en noviembre, lo que pudiera ser el motivo de ver llevar ramaje en pleno invierno.
Estas aves se mueven siempre en grupos y se piensa o teme que cada año pueden duplicar su población, por tal motivo desde hace tiempo se está intentando tomar medidas para controlar su número actual. En 2004 por ejemplo se llevó a cabo una eliminación de nidos, aunque la medida tampoco fue muy positiva. Otras medidas tomadas han sido la de realizar movimientos bruscos e inyecciones de agua aplicadas en los huevos de los nidos, intentando la muerte del embrión para que los padres sigan el proceso de incubación, sin el éxito consabido, y así no empiecen otro ciclo reproductor. Se está barajando la posibilidad de contratar cetreros que suelten halcones de caza.
Los datos han sido tomados de artículos del Heraldo de Aragón (spto. Frontera Azul), El Periódico de Aragón en su versión digital y del gratuito veinte minutos, añadidos lógicamente a mis datos particulares.

No hay comentarios: