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jueves, 26 de marzo de 2009

Había un gato montes que tenía la cola al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?

La carretera también se cobra otras vidas además de las humanas y son aquellas victimas a las que les han sido robadas sus territorios de caza o lugares de paso. Este gato montés se lo llevo las ruedas de un vehiculo. Desgraciadamente "no volvió por Navidad". Cómo este gatito miles de animales mueren atropelladas a lo largo de los miles de kilómetros de las carreteras existentes. Los gatos han pasado de ser venerados en las culturas griegas y romanas a ser animales de mal agüero en la edad media. Es curioso que en la cultura de hoy en día haya vuelto a considerarse nuevamente un buen animal de compañía. Hoy hablamos del Gato montés (felis silvestris) por su gran interés e importancia:
Suele medir de unos 35 a 40cm de altura hasta los hombros. Es mayor y bastante menos esbelto que el doméstico. Posee la cabeza ancha. Cola caída con anillos negros. Pellejo pardo-grisáceo con las partes inferiores de un color más claro.
En el detalle de la foto se puede distinguir su peluda y ancha cola anillada de aros negros muy bien definidos, al igual que su terminación puntiaguda y acabado en negro. La longitud de su cola es casi del 50% de la longitud total del ejemplar. Sus poderosas patas que le facilitan la escalada a árboles donde poder cazar o resguardarse. Uñas retractiles, lo que le hace una huella redondeada de unos 4.5cm de largo a 3.5 de ancho. De costumbres solitarias y territorial, auque los jóvenes pueden tardar muchos años en establecerse en un territorio. Ambos sexos se juntan a finales del invierno para el apareamiento. Sus camadas se compones de 2 a 6 crías (normalmente rondando los meses de abril/mayo). Las crías nacen ciegas (invidentes) permaneciendo así durante unas dos semanas. Suele utilizar huecos de los árboles o rocas, así como aprovechar guaridas abandonadas de zorros. Su alimentación de este pequeño carnívoro se compone de pequeños mamíferos y roedores, destacando los ratones, liebres, aves de pequeño tamaño, huevos, sapos, insectos e incluso pequeños corcillos. No le gusta la presencia humana por lo que sus territorios están bastante alejados de los poblados, parece ser que la altitud le viene limitada por la nieve y no suele ascender más de lugares donde la cantidad de nieve es superior a los 20cm ya que delimitan sus movimientos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Había una vez un gato montes con la cola de trapo y los ojos a revés...¿quieres que te lo cuente otra vez?