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viernes, 6 de febrero de 2009

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

El Halcón peregrino (Falco peregrinus) habita en zonas abiertas, acantilados, en inviernos llega cercano a la costa marina, en alta montaña puede llegar hasta los 2.800m de altitud.
Anida en acantilados, y especialmente en nidos abandonados, según parece sus grandes dotes cazadoras le ha restado habilidad para la construcción e incluso podría decirse que no sabe realizarlos, aunque seguramente su genética le ha hecho aprovechar siempre nidos viejos y utilizar el tiempo en otras funciones de sus ciclos vitales.
Vuelo veloz, con unos característicos aleteos poco profundos pero potentes y muy rápidos. Alas puntiagudas y bastante anchas para su tamaño. Es impresionante verlo en picados vertiginosos sobre sus presas desde gran altura con las alas plegadas. Los picados son en un ángulo superior a 45º, llegando incluso a la vertical. Dicen que es la especie más veloz del planeta pudiendo llegar hasta los 320 km/h cuando se lanza sobre su presa. Mata a las presas agarrándolas fuertemente con las garras para inmovilizarlas y usando hábilmente el pico. Tienen la particularidad de comer piedras pequeñas, que le sirven tanto para la nutrición como para la digestión muscular.
Cuenta una leyenda que Gengis Kan salió un día de caza con parte de su séquito, todos con arco y flechas menos él con su Halcón favorito que era capaz de cazar y ser más certero que cualquier afilada flecha. El día transcurrió sin toparse con ninguna presa, así que ante su desesperación regresaron al campamento. Horas después decidió regresar a cazar sólo, pero el tiempo transcurría con el mismo resultado y con un tremendo cansancio acumulado por su largo día y por el calor sofocante del verano. Llego a un pequeño riachuelo del que escasamente salía un hilillo de agua. Sacó una copa que siempre llevaba consigo, la lleno hasta la mitad y al ir a beber el Halcón se abalanzó sobre la copa y la derramó. Aturdido y desconcertado por la acción de su Halcón decidió volverla a llenar y al ir a beber el ave le volvió a tirar la copa al suelo. Gengis enfurecido y sediento amenazó mentalmente al ave con matarlo si volvía a repetir su acción, aunque fuera su preferido. Por tercera vez sucedió lo mismo, pero en esta ocasión al derramar la copa el filo de una espada le atravesó el pecho. En ese momento el hilillo de agua dejó de fluir, pero al ser tan grande el deseo de beber Gengis decidió subir por su curso hasta encontrar algún brote de agua. Al poco de subir descubrió una pequeña poza y en su interior una serpiente venenosa muerta que le hubiera causado la muerte de haber bebido esa agua y se dio cuenta que el Halcón le salvó la vida. Al regresar al campamento hizo construir una replica del Halcón en plata y en cada ala gravó “Incluso cuando un amigo hace algo que no te gusta, continúa siendo tu amigo" y en la otra: "Cualquier acción movida por la furia es una acción condenada al fracaso".

2 comentarios:

Toñin dijo...

Sin comentarios, con lo del libro hay que ponerse pero ya josele

jarnaco dijo...

como se nota que eres un amigo... gracias de todos modos